jerusalén. Israel reabrió ayer varios pasos fronterizos con Gaza, tras cuatro días cerrados en respuesta al lanzamiento de cohetes palestinos contra su suelo, que puso en jaque la tregua con las milicias de la franja iniciada hace diez días.
Desde las ocho de la mañana hora local (05.00 GMT), el paso comercial de Sufa, así como los de acceso de combustible de Nahal Oz y de personas de Erez, volvieron a la actividad, aunque con ciertas restricciones, según fuentes militares. Sin embargo, la arteria vital de la maltrecha economía de la franja, el paso comercial de Karni, y el de Kerem Shalom permanecen cerrados.
Por la mañana, testigos palestinos presenciaron la entrada por Sufa de vehículos cargados con productos, varios de ellos alimentarios, y por Nahal Oz de un camión con gas de cocina, dos con diesel y otros tantos con combustible industrial para la única central eléctrica de la franja.
La decisión de reabrir los pasos fue adoptada anoche por el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, tras mantener consultas telefónicas con su númerodos , Matán Vilnaí, y los servicios de inteligencia civil interior, el Shin Bet, y militar, informa el diario Haaretz .
Entrarán así a Gaza durante la jornada unos ochenta camiones con mercancías, muy por debajo de las cantidades de dos años atrás, pero una mejora respecto al férreo bloqueo impuesto por Israel a la franja desde que hace doce meses Hamás se hizo con su control por la fuerza.
Al amparo del cese de hostilidades, que no rige en Cisjordania, Israel había suavizado este cerco hace una semana al abrir pasos fronterizos que llevaban meses inactivos.
Sin embargo, primero la Yihad Islámica -en respuesta a la muerte de uno de sus líderes por el Ejército israelí en Cisjordania- y luego las Brigadas de los Mártires de Al Aksa la violaron al lanzar cohetes Al Qassam y proyectiles de mortero contra las localidades vecinas israelíes, sin causar víctimas ni daños materiales.
Por otra parte, Olmert, aseguró ayer que Eldad Regev y Ehud Goldwasser, los dos soldados israelíes cautivos de Hizbulá desde hace casi dos años, están muertos, pero aun así su gobierno aprobó un canje de prisioneros para recuperar sus cuerpos.
El canje con Hizbulá implicaría en principio la excarcelación de Samir Kuntar, responsable de la muerte de tres miembros de una misma familia y un policía en la ciudad israelí de Naharía en 1979.
Israel dejaría también en libertad a otros cuatro miembros de la milicia libanesa que mantiene presos y devolvería los cuerpos de varios más. >agencias