pamplona. El pasado 24 de abril, UGT y CCOO llegaron a un acuerdo para el convenio del metal con la patronal, la Asociación Navarra de Empresarios del Metal (ANEM) y la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa del Metal de Navarra (Apmen). Más de dos meses después, los sindicatos UGT, CCOO, ELA y LAB, con representación en la mesa de negociación, han sido convocados mañana en el Tribunal Laboral, donde los dos primeros rubricarán dicho convenio, que afecta a más de 25.000 trabajadores en la Comunidad Foral.
No suele ser habitual que se prolongue tanto tiempo la firma de un convenio. Sin embargo, Lorenzo Ríos, de UGT, explicó que el retraso se debe a que "se ha realizado un trabajo exhaustivo de la revisión del documento. Por ejemplo, algunas cuestiones se debían adaptar a la Ley de Dependencia e Igualdad". José Ramón Fernández, de CCOO, señaló que esta demora ha sido "excepcional, por circunstancias imprevisibles que no están relacionadas con el propio convenio", con una vigencia para cuatro años: 2008-2011.
qué se ha pactado Este pacto refleja subidas entre el 0,75% y el 1,25% por encima del IPC, en función de los sueldos de las empresas; una reducción de jornada de 12 horas; y la modificación del artículo 27, que regula la bolsa de flexibilidad. Esta última cuestión es una de las que preocupa a los otros dos sindicatos que no aceptan el documento: ELA y LAB. En la nueva redacción se reduce la flexibilidad al alza, que pasa de 96 a 48 horas (de doce a seis días) y se introduce la flexibilidad a la baja, con una bolsa de 48 horas. Las organizaciones con menos de 50 trabajadores sólo podrán aplicar la flexibilidad si la temporalidad es menor al 24%; en cambio, en las de más de 50 empleados, la temporalidad deberá descender al 18% para usar la flexibilidad. Además, también incluye la creación de la bolsa de empleo, formación y recolocación de los trabajadores, para afrontar posibles cierres de empresas y asegurarles un futuro.
las otras posiciones Alberto Paz confirmó que ELA acudirá a la convocatoria de la firma mañana, "algo que no suele ser habitual si no se va a aceptar el convenio". Sin embargo, quieren ir "porque algunos temas que quedaron plasmados en el preacuerdo del pasado 24 de abril nos preocupan, como la bolsa de empleo y la flexibilidad".
Desde LAB, Andoni Barbarin dijo que "las posibilidades que ofrece el sector del metal dan para mucho más" y calificó la flexibilidad a la baja "como un elemento regresivo". Por último, señaló que "la patronal compensa la actitud de los sindicatos firmantes con inventos como la bolsa de empleo, que ya veremos dónde queda su desarrollo".