PAMPLONA. La alimentación entre su origen (lo que cobra el productor) y destino (lo que paga el consumidor) alcanzaron en junio diferencias hasta del 783%, según la Unión de Pequeños Agricultores (UPA de Castilla y León). Los incrementos más importantes se dieron en el melocotón y la nectarina de Valencia y Castellón, pagados a 0,30 euros el kilo (50 pesetas) y vendidos a 2,35 euros el kilo (391 pesetas), 2,05 euros o 341 pesetas más caro que en origen. Otras diferencias se dieron en las patatas (0,18 euros kilo al agricultor y 1,15 euros a la venta (aumento de 0,97 euros) lo que supone el 639% y en las cerezas (0,66 euros kilo al productor) y 4 euros (3,34 euros más) en la venta al público, un 606% más. Otros aumentos se registraron en albaricoque (0,45 al agricultor y 2,50 euros al comprador, el 556% más) y las ciruelas (0,40 euros al agricultor y 2 euros al comprador, el 500% más), los tomates (331% de aumento) y el pollo, con el 245% de incremento. La organización pública los precios para que el consumidor conozca lo que le pagan al agricultor. >l.m.s.