CASTEJÓN. La tercera novillada mixta de la Feria en honor a la Virgen del Amparo de Castejón tuvo interés a pesar del flojo, aunque noble, juego de los santacolomas de Los Maños y las distintas vicisitudes que pincelaron la función.
El principal argumento expuesto y a recordar vino de la mano y puesta en escena del venezolano El Califa de Aragua. El morenico tipo San Ferminico pudo poner la plaza al revientacalderas en sus dos toros y en los tres tercios, mas la condición flojera de los animales corridos y un más que patente mal de espadas le privaron de un buen dígito de trofeos para el escalafón. El Califa mostró ganas a raudales, agilidad con palos y engaños, una cimbreante estampa y un valor a toda prueba de atragantones, volteretas y rebozos por la arena. Variado con el capote a la verónica y por gaoneras, espectacular con los palitroques, que compartió en dos toros con El Vitoriano. Con temple y buenas maneras con la muleta y rematadamente mal con la espada en la suerte suprema. Todo raza, pero dos avisos que le hicieron pasar de la gloria a escuchar algunos pitos.
El Vitoriano cortó una oreja del primero, el mejor utrero de la tarde, tras una faena aseada. Ante el quinto y último el alavés, que tomará la alternativa en Vitoria en agosto, se mostró también voluntarioso, pero no sacó nada en limpio.
El festejo mixto lo completó el rejoneador alcarreño López Bayo, quien cuajó una faena clásica y precisa mientras duró la buena condición del chico novillo. Éste, quizá muy castigado, claudicó sin ninguna entrada con el rejón de muerte.