RECIENTEMENTE fue publicada en este diario una condena por intrusismo profesional de unos ATS/DUE de Navarra. Dicha condena fue originada por una querella presentada por el Colegio de Podología de la provincia.
Para evitar ir a juicio, los letrados de la defensa aconsejaron a los ATS/DUE que aceptaran una condena de mínimos para evitar la máxima porque un caso de jurisprudencia al respeto ya existente en Navarra podría perjudicarles. (...)
¿Por qué no ha defendido el Colegio de Enfermería este caso, como todos los profesionales hubiesen deseado? Estos profesionales tenían autorizaciones para trabajar tanto por dicho órgano colegiado, como por el departamento de Salud del Gobierno de Navarra.
¿Para qué se estudia en la referida diplomatura temas relacionados con el cuidado de los pies, si luego el simple hecho de cortar uñas se va a considerar un delito por intrusismo profesional?
¿Para qué la organización colegial de enfermería promueve y fomenta cursos destinados al cuidado, higiene y tratamiento del pie diabético?
¿Por qué se han metido contra cuatro profesionales honrados y no lo han hecho contra otros que están haciendo idéntica labor tanto en centros de salud, residencias de ancianos...?
¿Por qué no se tuvo en cuenta varios casos de jurisprudencia por la defensa donde casos semejantes a los de Navarra han sido desestimados y archivados?
¿Qué especialidad médica presentará la próxima reivindicación a costa de las competencias de la enfermería? ¿Tal vez los dermatólogos, por administrar inyecciones vía intradérmica?
¿Por qué un ATS/DUE está capacitado y es de sus competencias el curar escaras por decúbito y no puede cortar uñas de los pies? (...)
Los podólogos vienen reivindicando desde el 1988, año en el que se crea la diplomatura de Podología, la exclusividad en el tratamiento de los pies. Todo el mundo se preguntará, ¿qué papel juegan entonces en ese campo, traumatólogos reumatólogos, dermatólogos y la propia enfermería?
Señores, que no se trata de extirparse o extirparle a otro las amígdalas que por razones obvias sólo puede hacerlo el otorrino; se trata de algo tan sencillo y común como cortar uñas. Repito, en los casos referidos se hacía con título dentro del campo competencial y autorizaciones correspondientes. Terminaré diciendo: este caso aunque tenga pies, no tiene cabeza y es más su corazón está en estado de coma séptico.
Sergio Alaminos