berlín. El proceso de ratificación del Tratado de Lisboa ha quedado de momento paralizado en Alemania, tras anunciar ayer el presidente federal, Horst Köhler, que no firmará el documento mientras el Tribunal Constitucional no de el visto bueno al proyecto.
"El presidente ha atendido con ello una petición del Tribunal Constitucional (TC)", según informó la oficina de Köhler, para añadir que el TC le pidió no firmar el Tratado mientras no haya sentencia sobre las demandas presentadas por varios diputados.
La oficina presidencial subrayó que la suspensión del proceso no implica que el presidente Köhler haya tomado una decisión sobre la cuestión en sí.
Las demandas fueron presentadas por el partido de La Izquierda y por el diputado socialcristiano bávaro Peter Gauweiler, quienes ya hicieron lo mismo con la primera versión del Tratado, antes del rechazo francés y holandés a la que entonces todavía se llamaba Constitución Europea.
Nada más producirse el reciente rechazo irlandés, los querellantes acudieron nuevamente ante el TC, quien ahora ha asegurado tratar el tema a la mayor brevedad posible.
Pese a la negativa irlandesa, el gobierno de Angela Merkel se ha pronunciado, al igual que la mayoría de sus socios europeos, a favor de mantener el proceso de ratificación, mientras se encuentra una salida a la crisis.
Precisamente, continuar con la ratificación del Tratado de Lisboa es el principal reto que Francia ha anunciado asumir durante su Presidencia de la UE, que arranca hoy mismo. El Parlamento español aún no lo ha aprobado. >agencias