Pamplona. Los departamentos de Salud y Educación son los más afectados por la congelación del gasto presupuestario aprobada por el Gobierno de Navarra. La consejería que dirige María Kutz debe hacer una reajuste de 26,2 millones de euros, un poco más que la de que Carlos Pérez-Nievas, que tendrá que gestionar su departamento con 25,6 millones menos. En total, más de un tercio de los 150 millones que el Ejecutivo de Miguel Sanz quiere ahorrar para contrarrestar la caída en la recaudación de impuestos provocada por la crisis económica, y que está siendo un 8,46% menor que el año anterior. Sobre todo de los tributos indirectos, que de seguir así, aportarían un 15% menos de lo previsto. La medida, en cualquier caso, es temporal, y se revisará después del verano, una vez finalizada la campaña del impuesto de sociedades y con una previsión de ingresos más realista que la que se puede hacer a seis meses del cierre del ejercicio. Si la situación económica actual perdura, algo a lo que apuntan todos los indicadores económicos, la reserva de gasto será definitiva.
Al margen de Educación y Salud, también afrontan una congelación superior a los diez millones de euros Innovación, Empresa y Empleo (17); Desarrollo Rural y Medio Ambiente (15,6); Asuntos Sociales (11,4); Presidencia, Justicia e Interior (11,3); Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones (10); y Vivienda y Ordenación del Territorio (10,2). Por debajo de esa cifra quedan Economía y Hacienda (8,5), Cultura y Turismo (7,4); Administración Local (5,1) y Relaciones Institucionales (1,5). En total, la cantidad reservada asciende a 150.326.403 euros y equivale al 3,5% de las cuentas para este año, que alcanzan los 4.287 millones de euros. Si se descuentan los beneficios fiscales y la aportación al Estado, a los que no se puede aplicar la medida, la reserva supone el 4,6% del presupuesto.
En porcentajes Porcentualmente, es Vivienda el departamento más afectado, con una congelación del 10,16% de sus 100.500 millones de presupuesto, aunque verá compensada su actividad con las medidas de adquisición de suelo público que realiza a través de Vinsa. Por detrás quedan Relaciones Institucionales y Cultura y Turismo, ambos con un 8%. En el otro extremo se sitúan Administración Local (1,87%), Salud (3%), y Educación y Asuntos Sociales, estos dos últimos con un ajuste del 4% de su presupuesto. Este es un aspecto que ayer se encargaron de recordar distintas voces del Ejecutivo para restar importancia a la reducción del gasto en los departamentos llamados sociales. Así lo hizo su portavoz, Alberto Catalán, que recordó que los presupuestos de este año habían incrementado casi un 10% el gasto de 2007, y que tanto Salud como Educación manejan presupuestos muy superiores al del resto de departamentos.
Se trata, sin embargo, de consejerías con un gran volumen de gasto comprometido, sobre todo Salud y Educación, que afrontan el mayor peso del funcionariado de la Administración. En el proyecto de presupuestos de 2008 de Salud, por ejemplo, el capítulo de Gastos de Personal asciende a 435 millones de euros, mientras que en Educación suma 336 millones, lo que sin duda compromete aún más si cabe el trabajo de ahorro presupuestario que ahora deberán realizar Kutz y Pérez-Nievas. Este es un esfuerzo que se deberá realizar además en los últimos seis meses del año, lo que obligará a ahorrar los 150 millones en la última mitad del ejercicio.
Miranda controla el proceso El reparto por consejerías ha sido una decisión directa del responsable de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, que ha comunicado a cada uno de los consejeros la cuantía total que deberá congelar cada departamento. Ahora serán los responsables de cada una de las áreas los que decidan cómo afrontan la reducción del gasto y, en definitiva, dónde dejan de gastar. Luego, deberán comunicar a Economía y Hacienda cómo reparten la cantidad asignada, que será quien, en última instancia, apruebe o desautorice la congelación. En principio, no tienen un plazo marcado para responder, aunque las previsiones de Economía es que no se retrase más de una o dos semanas.
Miranda, en cualquier caso, ha marcado unas pautas que ningún consejero se deberá saltar y, en algunos casos, ha señalado también las partidas concretas que se van a ver comprometidas. Así, las inversiones acordadas en el Plan Navarra 2012 , que el Ejecutivo presentó como la medida estrella para reactivar la economía, no se verán afectadas. Tampoco los compromisos adquiridos durante los seis primeros meses del año ni, al menos no sin negociarlo antes, las enmiendas a los presupuestos pactadas con el PSN y que alcanzan los 101 millones de euros. La reducción tampoco deberá afectar al gasto de personal ya comprometido y, según ha reiterado el Ejecutivo esta última semana, tampoco lo harán las "políticas sociales". La cuestión ahora es de dónde saldrán los 150 millones, pero la pregunta no tiene una respuesta clara.