pamplona. El Ministerio de Interior, a través de la Dirección General de la Policía Nacional y la Guardia Civil, ha acordado prorrogar la aplicación en Navarra del plan de intervención contra grupos violentos y organizados de carácter juvenil, una instrucción activada en 2005 y que ha sido ampliada desde finales de mayo para mantener bajo vigilancia los grupúsculos existentes en la Comunidad Foral.
Este dispositivo especial tiene como objetivo prevenir la llegada, implantación o desarrollo de las bandas juveniles violentas que ya operan en otras capitales españolas. Generalmente integradas por personas origen sudamericano, estas organizaciones no están asentadas en la Comunidad Foral, pero los expertos policiales sí han detectado la presencia de grupos cercanos a las mismas con comportamientos similares.
La puesta en marcha de este plan fue aprobada el 5 de diciembre de 2005 por parte de la Secretaría de Estado de la Seguridad, que incluyó a Navarra entre las cinco comunidades autónomas con mayor riesgo potencial, junto a Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia por sus circunstancias sociales, labores y económicas, que han posibilitado un arraigo y asentamiento de un flujo migratorio importante. No obstante, era extensivo al resto del territorio estatal.
El plan, cuya duración era de dos años, acaba de ser prorrogado por el Ministerio de Interior para dar continuidad al trabajo preventivo iniciado. La decisión fue acordada el pasado 22 de mayo y comunicada a las FSE que operan en Navarra a principios de junio. El peso del dispositivo recae en Navarra sobre unidades de Seguridad Ciudadana, los Grupos de Menores (Grume) de la Policía Nacional y los Equipos de Mujeres-Menores (Emume) de la Guardia Civil.
directrices La instrucción original establece como directrices de actuación la localización, cuantificación, identificación de los líderes de las bandas, mayor presencia policial, investigación de sus sistemas de financiación, mapas criminológicos donde desarrollan sus actividades, sobre todo en los parques, zonas deportivas y algunos barrios. También se analizan las páginas de Internet, las publicaciones que consumen, y otras fuentes de información para conocer su estructura interna.
Las FSE califican de bandas a todo grupo de menores de edad o de jóvenes, con edades comprendidas entre los 12 y 32 años, con una estructura y disciplina interna, en el seno de las cuales desarrollan actividades delictivas. La directiva establece el plan de actuación, sobre todo para atajar cualquier posibilidad de que los grupúsculos detectados puedan generar hacia esa bandas.
Desde el Grupo de Menores del Cuerpo Nacional de Policía (Grume) se advierte que en Navarra no se ha detectado la existencia de bandas en un sentido estricto, pero sí hay pequeños grupos de estética similar, pero que no mantienen la estructura organizada y jerarquizada exigida judicialmente.
Estos grupos están integrados por personas procedentes del continente americano, pero también se ha detectado la presencia de nacionales entre sus miembros. Su peculiaridad, y lo que convierte en preocupante el asunto, es que algunos jóvenes y adolescentes sienten atracción por estas bandas, por lo que tienen de aliciente, de llamada a la transgresión.
Estos grupos aprovechan comportamientos miméticos de las originarias de sus países de origen para recabar nuevos miembros, como una forma de expresar el desarraigo o el rechazo social que en algunos casos puedan darse, y sirven como vía de autoafirmación colectiva, pero también personal.