pamplona/brest (francia). Se acerca el inicio del Tour y llega la hora de especular con quién puede postularse como gran favorito al maillot amarillo en París, una prenda que no podrá defender Alberto Contador, último vencedor de la Grande Boucle , por el veto de la carrera al Astana.
Las quinielas señalan de entre los españoles a Alejandro Valverde, mientras que Damiano Cunego y Cadel Evans encabezan la delegación foránea. El australiano, poco dado a la humildad, se ve perfectamente capacitado para ganar un Tour que no ve devaluado con la ausencia del Astana, aunque dice no ser el gran favorito, mientras que el italiano prefiere ceder la responsabilidad a otros.
Evans liderará al Silence-Lotto y asume el rol de claro aspirante al triunfo final. "Mucha gente me lo ha preguntado y no me molesta, pero no creo que sea así", expresó el corredor, de 31 años, segundo el año pasado, a 23 segundos de Contador.
Evans, que afronta su cuarta presencia en la prueba gala, donde ha ido mejorando cada año, asegura que para él es un "halago" que se le considere el gran favorito al título. "En mi primer Tour (en 2005) no sabía qué podría conseguir. Creía quizá era posible estar entre los diez primeros y fui octavo. Tampoco estaba convencido de que podía ganar después de la carrera de 2006 -donde fue cuarto-, pero tras lo del año pasado creo que es posible, así que, cuando me llaman favorito, lo tomo como un cumplido", expresó.
Evans, aseguró estar "muy orgulloso" de lo conseguido la pasada campaña. "Mi Tour tuvo un gran impacto en la prensa de Australia, mi madre fue entrevistada cada noche en la principal televisión", recuerda el australiano, que cree que la clave estará en las etapas contrarreloj, no en la montaña.
Tour antes que giro Cunego no duda en proclamar a Evans como el favorito. "Es el favorito porque ya fue segundo el año pasado y se ha mostrado muy consistente en 2008. Valverde no está lejos de él, así que son mis principales rivales".
El transalpino avisa de que correrá "para ganarles", pero también deja claro que se sentirá "satisfecho" si consigue "un puesto en el podio de París y una gran victoria de etapa", con preferencia para Alpe d'Huez y, sobre todo, Prato Nevoso porque "acaba en Italia".
El veronés espera que la renuncia al Giro le ayude a pelear por el Tour. "Soy italiano y no fue fácil decir no al Giro, pero no lo lamento. Cuando vi el recorrido de este año, sabía que el Tour debía ser un objetivo. Las contrarreloj son mucho más cortas que otros años y puedo limitar mis pérdida de tiempo y ganar margen en la montaña". >d.n./e.p.