pamplona.¿Sigue haciendo ilusión formar parte del equipo del Tour?
Después de tantos años para mí no es lo mismo que para Juanjo (Oroz), por ejemplo, que es la primera vez que va. Yo voy como a una carrera normal en la que tengo que estar tres semanas en vez de una. Una vez que vaya entrando en carrera voy cogiendo la onda, la ilusión, las ganas de estar ahí.
¿Qué diferencia al Tour de otras carreras?
En los primeros días se nota tensión, porque todo el mundo quiere estar adelante. Mientras estás en casa es como una carrera normal.
Ya le conocen todos los ciclistas.
Es normal, con el paso del tiempo la gente te va conociendo más, tú vas conociendo a más gente, hablas más, eres menos cortado. Con el paso de los años te vuelves más abierto.
¿Con quién habla más durante las carreras?
Hay momentos en que vas callado, pero, cuando vas hablando, con quien más conversas es con la gente de aquí. También hablo con muchos extranjeros, las grupetas dan para mucho. Cuando más amistades se hacen es cuando estás pasando momentos duros.
¿Llega al Tour en el mismo estado de forma que en años anteriores?
Igual, al mismo nivel. No tengo altibajos, más o menos estoy igual durante todo la temporada. Quizá he corrido más que otros años: las clásicas, en las que me encontré bastante bien, Romandía, donde noté fatiga muscular y psicológica, y al Tour llego bastante bien.
Se está afianzando en el equipo de las clásicas de primavera.
Llevo ya unos años y yo prefiero correr al principio de temporada para no tener que entrenar tanto en invierno. Antes empezaba a correr en abril, y se hace muy duro entrenar en febrero y en marzo.
¿Esas pruebas son más agradecidas que el Tour, donde hay menos espacio para el protagonismo?
Es igual, al final en el equipo donde estoy si no tengo que trabajar para Valverde, está Luis León Sánchez o cualquier otro. En las clásicas vas hasta donde quieren ellos. Yo ya los objetivos personales de disputar carreras o ganar los miro de reojo. Primero tengo que hacer otras cosas, aunque no los descarto.
Entonces, ¿podrá intentar coger una escapada buena?
Últimamente todas las escapadas que cojo son tácticas, de equipo. Tampoco puedo ir a disputar, pero yo prefiero, porque eso significa que las cosas van bien. Cuando me digan que hay que coger la escapada para hacer algo es que las cosas no han ido bien del todo.
Entonces, su día a día en el Tour será parecido al de otros años.
Exactamente el mismo.
Y después de la ronda gala, ¿tendrá tiempo para descansar?
A ver qué tal voy en el Tour y a ver cómo andan de gente, porque a lo mejor hago la Vuelta. Es lo que hecho en los últimos años. Dependiendo de cómo vaya estos días haré Vuelta o carreras pequeñas.
¿Hubiera aguantado tantos años sin tener compañeros cerca?
Eso es lo que me anima a seguir. Si estuviese solo, como cuando he estado en Tafalla entrenando solo, eso es duro. Aquí te juntas con uno y con otro y haces kilómetros, entrenas. Haces entrenamientos de calidad y eso al final es bueno.
¿Ve a Alejandro Valverde más fuerte que otros años?
Está muy bien pero yo creo que tiene que aprender un poco más. No está verde del todo pero le falta no tener el día malo del año pasado.
¿Es un líder accesible?
Alejandro es muy abierto. Aunque él es el líder todos nos tratamos igual. Somos un grupo de trabajadores y a la vez amigos. Así las cosas son mucho más amenas.
¿Cree que Valverde tiene mejor equipo que el que tuvo Induráin?
Son épocas diferentes. Yo creo que Miguel siempre tuvo un buen equipo a su lado. Claro, luego él sabía rematar y lo hacía. Este año llevamos un equipo bastante compensado y me gustaría que hubiera estado Xabi (Zandio), que es un tío que vale mucho a la hora de trabajar y como compañero.
¿Contador habría sido el favorito?
Tenía posibilidades. Ya ganó el año pasado y ha demostrado que es un corredor muy fuerte tanto física como psicológicamente. Sería el claro favorito.
¿Cómo ve la primera semana del Tour, sin prólogo?
El recorrido es más raro que otros años. El primer y el segundo día va a haber mucha tensión por coger el amarillo. A partir del quinto día ya hay una llegada en alto, nos metemos en el Macizo Central y son etapas ya complicadas. Los Pirineos serán como siempre y los Alpes, más duros.