PAMPLONA.¿Qué balance puede hacer de este primer año?
El balance es bueno en todos los aspectos, tanto deportivo como de la unión de clubes, directiva... Creo que nos han ido las cosas fenomenal y no nos podemos quejar en absoluto. Pero no tenemos que ser conformistas y debemos ir a más.
Centrándose primero en la estructura del club, ¿esperaban estar como están ahora mismo?
El año pasado por estas fechas era aproximadamente cuando empezábamos con el proyecto. Íbamos tarde y no teníamos nada. En este año hemos conseguido muchas cosas, menos de las que nos hubiera gustado, pero seguramente muchas más de las que realmente la gente se da cuenta. Deportivamente ha sido un año bueno, se ha trabajado bien y hemos comenzado a trabajar la cantera, que es un tema importantísimo y que este segundo año lo vamos a potenciar. Ya están las bases asentadas y es sin duda uno de nuestros principales activos dentro de la unión navarra de clubes, porque, como nuestro nombre indica, somos un grupo de clubes. En el aspecto de relación con clubes, pienso que también ha sido un año muy enriquecedor, ninguno pensábamos que íbamos a funcionar tan bien en esta parcela, ya que somos clubes distintos, pero el resultado ha sido más que satisfactorio. También creo que se ha formado un grupo humano muy importante.
Poco a poco se han ido añadiendo clubes y colegios a los que inicialmente formaban parte de Unión Navarra Basket, lo que da una idea de la magnitud del proyecto.
Efectivamente, la magnitud que ha ido adquiriendo el proyecto en estos meses ha sido impresionante y aún nos queda bastante por desarrollar en este aspecto. En un año es imposible que hagamos todo lo que tenemos programado y por eso este año arrancaremos con más fuerza. También ha permitido que lleguen los partidos y nos encontremos con 800 ó 1.000 personas presenciando los encuentros y esto nos hace sentirnos recompensados por el trabajo y las horas que dedicamos al baloncesto femenino.
Respecto a la afluencia de público, viendo los antecedentes del baloncesto navarro, ha sido una sorpresa ver llenas las gradas de Arrosadía.
Creo que se debe a la unión. Recuerdo que, cuando hicimos la presentación del equipo en el mes de septiembre, dije que uno de los objetivos que nos marcábamos era llenar Arrosadía en los partidos. Por entonces mucha gente se mostraba escéptica, pero hemos demostrado que, si somos capaces de unirnos los coordinadores y responsables de clubes y colegios, podemos llegar a ese objetivo de llenar el pabellón. Por eso es tan importante la unión para nosotros. Es uno de nuestros activos más importantes que queremos mantener e incrementar para el año que viene.
En el plano deportivo, la marcha del equipo también ha sido destacada en su primer año y rozando la disputa de la fase de ascenso...
No era uno de nuestros objetivos el jugar la fase de ascenso, sino más bien todo lo contrario. Desconociendo el nivel de la competición y del resto de equipos, nuestro objetivo era mantener la categoría. Pero, cuando fueron transcurriendo las jornadas, vimos que todo transcurría bien y que el equipo funcionaba. Fue una grata sorpresa comprobar que se había acertado con el grupo y la plantilla conformada para el primer año.
Además, con una mayoría de jugadoras navarras en el equipo, ¿debe ser éste el espíritu de UNB?
Es nuestra intención, que las mejores jugadoras navarras estén aquí y formen parte de nuestro proyecto. Para esta temporada hemos intentado que viniera alguna más, pero no ha sido posible porque se encuentran en una categoría superior. Pero la aspiración y filosofía del club es que las jugadoras que están en la cantera de aquí a tres años vayan llegando al primer equipo. De cualquier forma, conforme se va incrementando el nivel, esto es más complicado, y cada vez se quedan más jugadoras en el camino, pero trabajaremos para mejorar.
Siguen contando con César Rupérez y su cuerpo técnico.
Sí, tanto César como sus ayudantes van a seguir trabajando porque consideramos que son los mejores que podemos tener. Son unas personas que viven el baloncesto, dedicadas en cuerpo y alma y con un gran interés. Sus ideas comulgan con las nuestras y entienden perfectamente por dónde debe ir el proyecto.
También se han anunciado algunas renovaciones de jugadoras que fueron clave la pasada temporada. ¿Cuál va a ser el objetivo para el año que viene?
Alguna vez he comentado que el primer año ha sido muy interesante, pero tenemos que seguir hacia delante. Me gusta un dicho que dice que el no crece decrece, y el que decrece perece. Indudablemente, bajo esta perspectiva, nuestra meta es hacer un equipo más competitivo y con el que podamos aspirar a estar entre los cuatro primeros clasificados y de esta forma poder disputar la fase de ascenso a Liga Femenina.
En cuanto a los patrocinadores, ¿hay satisfacción por el respaldo conseguido durante el primer año?
Desde luego. Tanto Obenasa como Gobierno de Navarra y Ayuntamiento de Pamplona nos han apoyado desde un primer momento y les estamos muy agradecidos. También con el resto de empresas que han depositado su confianza en Unión Navarra Basket. Pero, como hemos comentado antes, queremos ser ambiciosos. Estoy seguro que en Navarra hay dos empresas más que podrían apoyarnos y juntos hacer de este proyecto algo ilusionante. >i.m.