pamplona. La red de hoteles de ensueño Sanvirila inauguró ayer el Mirador de Ulzama de cuatro estrellas, ubicado en la localidad de Urritzola-Galain. Este alojamiento se une a los que ya ha abierto: el Villa Marcilla y Tximista de Estella. Aunque, próximamente, esta red tiene previsto la apertura de otros hoteles en Burguete y Roncal.
El Hotel & Spa El Mirador de Ulzama ha sido promovido por la familia Barberena, con el apoyo de Fondetur SPE, empresa impulsada por Sodena y creada para ayudar a fomentar hoteles con encanto en el entorno rural de la Comunidad Foral. Katrin Briñol dirigirá este complejo de 27 habitaciones, en el que trabajarán 15 personas.
el desembolso La inversión ha ascendido a los tres millones de euros, de los que 1.450.000 han correspondido al proyecto de ejecución y material; y el resto, a la compra de la finca, infraestructuras, energías renovables y mobiliario. En la elaboración de este proyecto han participado los arquitectos Rafael Rojas y Santiago Iribarren, cuya obra realizó la empresa Antonio Erro y Eugui entre agosto de 2006 y octubre del año pasado.
El nuevo hotel, situado a 20 kilómetros de Pamplona, dispone de 27 habitaciones (21 dobles, una júnior suite y cinco suites), además de piscina climatizada exterior, spa de 150 metros cuadrados, servicio de bar-cafetería, restaurante (para algo más de cien personas) y parking privado. Por el momento, permanecerá abierto entre ocho y nueve meses al año; y en invierno prevé mantener abierto el restaurante y las cinco suites los fines de semana.
los clientes La cartera de clientes del Mirador de Ulzama acoge tanto a turistas de fin de semana como a profesionales durante la semana. Sin embargo, su restaurante también puede atender diferentes eventos: familiares y empresariales.
El hotel se ha construido en una antigua vivienda unifamiliar hecha por el arquitecto Fernando Redón, donde se incluyen suites, comedor, cocinas, zona de servicio y estancias comunes. Sin embargo, se le ha añadido una edificación de nueva planta que alberga el resto de las habitaciones y el spa.
En este proyecto se ha apostado por una construcción medioambiental, con accesibilidad para personas discapacitadas. De esta forma, cuenta con doce habitaciones en planta de acceso, una de ellas adaptada para discapacitados. El hotel dispone de comunicación vertical a plantas y habitaciones a través de un ascensor con requerimientos mínimos de accesibilidad; dos plazas de estacionamiento reservadas para personas con discapacidad; además de aseos adaptados, anchuras mínimas de pasillos, correcta señalización, disposición adecuada del mobiliario, buena iluminación, incorporación de elementos de apoyo (información en braille, etc.) o mostradores a varias alturas.
El nuevo complejo se ubica en un entorno natural para disfrutar del ocio, la cultura y el deporte. Para ello, se encuentra cerca del Club de Golf Ultzama, del Pich & Putt de Lizaso, del Robledal de Orgui, del parque micológico de Ultzama, del Museo de la Miel en Eltso o del avistamiento de aves.