pamplona. UGT y LAB firmaron el martes el convenio de la madera, con la adhesión de CCOO, y la negativa de ELA. Un pacto del que se van a beneficiar cerca de 4.000 trabajadores en Navarra. Tras varios meses de negociación, que comenzaron en febrero, y con una convocatoria de huelga también para el pasado 10 de junio, se ha rubricado este convenio con una vigencia de dos años (2008-2009).
El nuevo documento asegura un incremento salarial del IPC previsto más un 1,5%, con una cláusula de revisión siempre al alza. Además, se ha conseguido reducir la jornada laboral siete horas, repartidas entre este año y el que viene: tres en 2008 y cuatro en 2009. En cuanto al contrato de relevo, las empresas están obligadas a concederlo cuando lo solicite el trabajador, pero previo aviso por parte del empleado con seis meses de antelación.
En referencia a las licencias, el nuevo convenio refleja incluir todos los derechos de la Ley de Igualdad y equiparar todos los derechos del matrimonio a las parejas de hecho; un día natural por matrimonio de padres e hijos; acumulación de las horas de permiso de lactancia en días completos; el tiempo indispensable para acudir al médico y especialista de la Seguridad Social; el tiempo indispensable para acudir a renovar el DNI; y el tiempo indispensable para la recuperación de puntos en caso de pérdida de carné de conducir. En el apartado de póliza de seguros, se aumenta a 48.000 euros para la invalidez absoluta y total y a 33.000 para la parcial.
las valoraciones José Mejías, desde UGT, indicó que "se trata de un pacto de eficacia general, que ha logrado una importante mejora del poder adquisitivo de los salarios y avances sociales que hasta ahora no se habían producido en este sector".
ELA, el segundo sindicato con mayor representación en la mesa negociadora, no quiso rubricar este convenio, porque "la patronal unilateralmente modificó el acuerdo al que habían llegado en un primer momento con los sindicatos, queriendo imponer condiciones distintas a las que en su día se acordaron", manifestó ayer Juan Larraya. Por ese motivo, "la posición de la patronal es inadmisible y contraria a los principios elementales que deben regir en la negociación colectiva. De ahí que ELA repudia y se niega a su vez a dar carta de naturaleza a este proceder", concluyó Larraya.