pamplona. El Misterio de Obanos quiere ser este año un poco más ágil que en ediciones precedentes y, de este modo, en el montaje que dirigirá Javier del Cura, que ya hizo lo propio en 2004, se eliminará el descanso y se modificarán algunas escenas para que funcionen mejor. Así lo explicó ayer el director, que presentó, asimismo, como una de las principales novedades de la representación la incorporación de Xabier Olza, actor profesional, al papel de Guillén.
Fijadas las funciones entre el 19 y el 26 de julio, en Obanos ya se trabaja para transformar la plaza en un escenario adecuado para esta leyenda del Camino de Santiago que narra el martirio de Santa Felicia y la penitencia de San Guillén y que se representa cada dos años con la participación de medio pueblo. De hecho, en la función de este año tomarán parte unos 400 actores, de los que casi la totalidad son vecinos de la localidad, lo que da cuenta de la estrecha implicación popular con esta manifestación cultural en la que se llegan a utilizar hasta 1.000 trajes distintos. En este sentido, Joaquín Corcuera, secretario de la Fundación Misterio de Obanos, quiso destacar "el gran amor y cariño" que tanto profesionales como aficionados muestran siempre por el Misterio.
Respecto a la edición de este año, del Cura, que también ha interpretado varios papeles de este texto escrito por Santos Beguiristáin, señaló que si bien se ha utilizado como base la representación de 2004, "hemos intentado corregir cosas que nos parecía que había que ajustar", como, por ejemplo, la escena del Carro de la Alegría: "Es una escena compleja en la que participan muchos niños y niñas y nos hemos esforzado para dotarla de ritmo y para que todo el mundo sepa exactamente lo que tiene que hacer para, así, poder dar la vuelta entera". En este cuadro, en el que colaboran los artistas Patxi Aldunate y José Luis López San Juan, se usará fuego en vivo y de artificio y se incorporarán personajes en zancos, así como algún kiliki.
Pero, sin duda, la gran novedad es la presencia de Xabier Olza, actor pamplonés que encarnará por primera vez a Guillén, lo que ha generado ciertas dificultades a la hora de acoplar su voz a la grabación de 2004. En este punto, es preciso recordar que el Misterio de Obanos se representa en play-back, con las voces de los actores grabadas, para que al público le resulte más atractivo y envolvente. Este año se utilizará la grabación de 2004, lo que ha generado alguna dificultad, "pero estamos trabajando mucho y los ensayos están yendo bien", apuntó el director.
Por su parte, el protagonista, visto en Navarra El Avaro y en El reino de la tierra, trabaja habitualmente fuera de la Comunidad Foral, por lo que sólo conocía el Misterio "de oídas", lo que no le ha impedido sentirse integrado en el equipo y también en Obanos, "donde me han acogido con mucha generosidad". "Poco a poco me he ido dando cuenta de que hacer este papel es un privilegio y y ya tengo muchas ganas de estrenar", cuenta el intérprete, que subraya la magia que tiene todo el montaje, desde la implicación de la gente hasta el vestuario, la luz o la ambientación.
Olza compartirá protagonismo con Noemí Alcalá, en su quinta aparición como Felicia. "Como obanesa, es un orgullo muy grande que me llamen cada año; aunque la responsabilidad siempre es la misma", indicó la actriz, "encantada" con la incorporación de Olza, "porque hemos conectado muy bien". El tercer papel principal, el Anciano, estará interpretado por Félix Ansorena, que ya lo encarnó en 2004. Pero aquél "no fue un año feliz", ya que "me tocó sustituir a Manolo Monje, que había fallecido", pero esta vez "estoy disfrutando mucho", señala.