PAMPLONA. Los corrales del Gas abrieron sus puertas con éxito, debido a la cantidad de personas que fueron ayer a las 16.30 horas a visitar los toros que correrán en los encierros de estos Sanfermines. En sólo media hora, alrededor de 70 personas entraron para contemplar las reses. Mayores y niños se pasearon a lo largo de los corrales, en los que ya se encuentran seis ganaderías: Conde de la Corte (Badajoz), Cebada Gago (Cádiz), Fuente Ymbro (Cádiz), El Ventorrillo (Toledo), debutante este año, Dolores Aguirre Ybarra (Sevilla) y Nuñez del Cuvillo (Cádiz), éstos últimos llegaron ayer y no se podían ver.
Antes de la hora oficial de entrada, varios grupos compuestos por familias y parejas, situados cerca de la puerta, esperaban para comprar las entradas.
Entre los visitantes, se podían encontrar quienes nunca antes habían ido y quienes son ya habituales desde hace años. Pero unos y otros con la misma ilusión de poder observarlos antes de los encierros.
Para Maite Navarro, de 20 años, fue su primera visita, "los veo ahora porque luego no creo que tenga la oportunidad de verlos tan de cerca", afirmó. También Marian y Patxi acudían por vez primera, y quedaron " un poco desilusionados porque pensábamos que también podrían verse desde arriba".
Lo cierto es que a través de los pequeños cristales que dan a los corrales resulta algo difícil verlos bien. En especial los niños tuvieron problemas y algunos padres se quejaron de ello, por ejemplo Maribel García y su marido, que sugirieron la colocación de taburetes para facilitar la visión de los niños. La pareja paseaba con sus hijas y la menor de éstas iba por primera vez. "Al principio a mi hija pequeña le daban miedo, pero le gustan mucho", dijo Maribel García. Los padres tuvieron que subir a sus hijos a hombros y otros niños, más espabilados, se auparon unos a otros para no perderse ni un solo toro. Y no quedaron descontentos, ya que los gemelos Egoitz y Oihan incluso "querían entrar con ellos".
LA MAYORíA, FAMILIAS Los dos jóvenes que vendían las entradas aseguraron que "un día normal podían llegar a ir unas 2.000 personas" y que sobre todo los días siete y ocho suelen ser "un caos" con larguísimas colas. La mayoría de los visitantes son familias con niños pequeños, personas mayores y extranjeros o cuadrillas de fuera. Asimismo suelen acudir "corredores profesionales que les gusta acercarse antes para conocer un poco a los toros", destacaron.
Los jóvenes comentaron además que el número de personas va aumentando a medida que se acercan las fiestas y sobre todo cuando llegan más ganaderías. Este año, de las que ya están instaladas, las reses del Conde de la Corte correrán el día siete, la ganadería Cebada Gago al día siguiente, Fuente Ymbro el día nueve, El Ventorrillo el día diez y los días doce y catorce serán los toros de Dolores Aguirre Ybarra y de Nuñez del Cuvillo respectivamente los protagonistas de la jornada.
Todavía quedan por llegar las ganaderías de Jandilla (Badajoz) para el día once y de Miura (Sevilla) para el día trece. La novillada de Miranda de Pericalvo que tendrá lugar el día cinco y los toros de Fermín Bohórquez para la corrida de rejones del día seis están en los corrales de la Plaza de Toros.
Sin duda, la lluvia que persistió durante gran parte de la tarde desanimó a muchos a acercarse, pero se espera que a lo largo de estos días vaya aumentando el número de asistentes. El hecho de que este año las barracas estén justo al lado es un aliciente más para creer que la afluencia será mayor que nunca. Además, el nuevo ascensor y una villavesa especial son otros factores favorables.
A partir de hoy, desde las 11.00 hasta las 14.00 y por la tarde, de 16.30 a 20.30, se espera la presencia de numerosos curiosos y aficionados, muchos de los cuales sienten esa visita como un pequeño anticipo de las fiestas que comienzan este domingo. El precio de la entrada es de 3 euros y los menores de 12 años, acompañados de adultos, gratis.