N el Pleno del Ayuntamiento de Pamplona celebrado el pasado día 5 de junio, uno de los puntos tratados fue una moción presentada por uno de los grupos de la oposición sobre el Servicio de Atención a la Mujer. Como personal técnico del Área de Bienestar Social y Deporte, queremos hacer algunas puntualizaciones a manifestaciones que el señor Lorente, concejal delegado de esta área, emitió, por alusiones y por considerar que atentan contra los derechos fundamentales de las personas.
Han pasado ya más de veinte días, pero no hemos querido dar ninguna respuesta sin tener antes las actas literales del Pleno para poder basarnos exactamente en las palabras utilizadas (puede verse esta información en la página web del Ayuntamiento: www.pamplona.es). Además hemos decidido responder a través de la prensa por servirnos de un medio equivalente al utilizado por el señor Lorente, un foro público como es el Pleno Municipal donde los medios de comunicación están presentes.
En general, pensamos que es fácil desautorizar la labor que llevan a cabo otras personas en cumplimiento de las funciones que tienen asignadas, cuando no están presentes y no se pueden defender. Digamos que no es jugar en igualdad de condiciones, que no es partir del respeto al otro.
Las personas que prestamos nuestros servicios como técnicos en cualquiera de las áreas del Ayuntamiento de Pamplona, entre otras muchas tareas, tenemos la de elaborar cuantos informes nos son solicitados desde la dirección. El señor Lorente solicitó en su día un informe técnico relacionado con la situación del Servicio de Atención a la Mujer a la coordinadora del mismo. Éste fue elaborado con los datos que el equipo del servicio le proporcionó, y que por lo que se deduce de las intervenciones del Pleno fue entregado a todos grupos que componen el Pleno municipal. A lo largo del debate, el concejal delegado hace referencia al mismo en más de una ocasión llegando a cuestionarlo hasta llegar a decir lo siguiente: "Si esto es un informe técnico. Esto es un informe mera y puramente valorativo. Esto no es un informe técnico. Esto es una soflama".
Por una parte, entendemos que los informes técnicos pueden contener elementos valorativos, de hecho, el señor Lorente en ningún momento hizo ninguna puntualización previa sobre este aspecto a la técnica que lo firma. Pero no se detiene aquí sino que en su afán de desprestigiar el informe se atreve a afirmar que es una soflama. Ahí sí que se observa mala fe. Suponemos que el señor concejal sabe el contenido de esta palabra en el diccionario de la lengua española, pero creemos que no sobra recordarlo. Soflama: "Expresión artificiosa con que uno intenta engañar o chasquear. En sentido despectivo, discurso, alocución perorata". El señor Lorente no tiene ningún derecho a hacer afirmaciones de este tipo. No será, nos preguntamos, su falta de argumentos lo que le lleva a recurrir a la vía fácil del "difama que algo queda". De poco sirve que más adelante quisiera negar que lo hubiera dicho, o donde dije digo, digo diego, porque ahí está el video del Pleno. Lo que en ningún momento hizo es pedir disculpas por lo dicho y eso sí es rectificar.
Pero no sólo trató de tirar por la borda un informe. Sino que, ahondando aún más en la línea de intentar desprestigiar a los técnicos, el señor concejal dice lo siguiente: "Y en cuanto a coordinadores me va a permitir decirle una cosa. Usted sabe perfectamente el terreno donde nos movemos. Yo también, y si hablamos de coordinadores le voy a recordar una cosa" dice y explica que la coordinadora escribe artículos de opinión en la prensa en su condición de presidenta de Axola (Asociación por la Defensa de los Servicios Sociales Públicos). Que otro coordinador asiste, en su día de vacación, a actos de apoyo al colectivo de trabajadoras familiares en defensa de sus derechos como trabajadoras. Y que el tercero se presentó a las elecciones del pasado año 2007 como candidato en las listas de una coalición que no es evidentemente el partido al que él pertenece.
La Constitución en su capítulo II trata sobre Derechos y Libertades de toda la ciudadanía. En concreto señala que se "se garantiza la libertad ideológica...", en otro se refiere a la libertad de expresión "se reconocen y protegen los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción", asimismo se reconoce el derecho de reunión pacífica, el de asociación, el derecho a participar en asuntos, funciones y cargos públicos. ¿No es precisamente el ejercicio de estos derechos lo que critica a los coordinadores?
Nos parece muy grave que el señor concejal cuestione en un Pleno el que las personas funcionarias podamos ejercer nuestros derechos individuales, por lo que desde su responsabilidad como cargo electo sería necesario que realizase una rectificación pública sobre los comentarios expresados.
Las personas técnicas del área llevamos muchos años trabajando y sabemos perfectamente cuáles son nuestras funciones. Sabemos también que las decisiones políticas corresponden a las personas que han sido elegidos por la ciudadanía de Pamplona para que les representen en el Ayuntamiento. Exigimos el respeto total hacia nuestro trabajo técnico como funcionarios. Ni qué decir tiene que no consentiremos que nadie pretenda cuestionar el derecho a ejercitar los derechos que como ciudadanos nos asisten.
El tono utilizado por el señor concejal en el debate no es un ejemplo a seguir en la confrontación de ideas desde el respeto al otro. Creemos que las personas que son cargos públicos deberían ser un modelo para la ciudadanía también en lo referente al debate democrático, y a la resolución de conflictos.
Por otra parte, nos parece procedente exponer que, el pasado 10 de abril se entregó a la Dirección del Área un documento firmado por las once personas coordinadoras y gestoras del área. En dicho escrito se plantea, entre otras cuestiones, que se observa "...un estilo directivo regido por ciertos principios exclusivos y unilaterales en temas de especial trascendencia que estamos percibiendo en el equipo de Dirección del Área de Bienestar Social y Deporte. Observamos con preocupación la metodología, el ámbito, el contenido y las formas comunicativas de alguna de las importantes decisiones adoptadas en los últimos meses. Han sido determinaciones de especial trascendencia para los programas directamente implicados y lógicamente también para el resto que se ven afectados de manera colateral en el formato de dependencia técnica en el que se desenvuelven".
Y se concluye pidiendo lo siguiente: " Por ello, y al objeto de avanzar hacia un proceder más equilibrado donde tengan cabida las funciones que nos han sido asignadas, los coordinadores y gestores adscritos a la organización de este área solicitamos una sesión de trabajo con la dirección donde puedan definirse los métodos que ésta desea impulsar a lo largo de la presente legislatura; en ellos necesitamos la participación que en principio nos correspondería, como responsables técnicos de los programas, para dar respuesta efectiva a las exigencias que se plantean desde las demandas ciudadanas y desde los propios equipos que las atienden". A día de hoy no se ha recibido ninguna respuesta. Algo no funciona como debiera.
Por último, queremos reiterar nuestro compromiso de seguir trabajando por el desarrollo y la calidad de los Servicios Sociales para poder ofrecer la mejor atención social a la ciudadanía, a quien nos debemos como trabajadoras y trabajadores de la función pública.
Firman este artículo: Coordinaciones: Ana Fernández Garayalde (programas infancia y mujer en dificultad social), Jesús Laguardia Hontañón (programas descentralizados), Enrike Otal Isabella (inserción y empleo). Gestorías: Mª José Galar Sola ( programa autovalimiento), Maite García Areso (equipo de atención a la infancia y adolescencia), Contxa Juaristi Mendikute (servicio municipal de atención a la mujer), Itziar Iriarte Martija (incorporación sociolaboral), Ángel Iribarren Arlegui (empleo social) y Mª Jose Lizarraga Etxaide ( programa desarrollo de la comunidad)