SAN SEBASTIÁN. El juez Baltasar Garzón parece decidido a llevar hasta sus últimas consecuencias la operación sin precedentes que ha iniciado para esclarecer el origen de los ingresos de ETA investigando a empresarios vascos supuestamente extorsionados por la band armada. Al arresto del directivo de Sidenor José Antonio Jainaga, que ordenó el martes, se unió ayer la detención del empresario azpeitiarra Jesús Guibert Azkue, de 81 años, cuyo domicilio en una céntrica calle de San Sebastián fue registrado en busca de documentación que probara sus supuestos pagos a ETA, según informaron fuentes de la lucha antiterrorista.
Guibert, que al parecer fue detenido cuando se encontraba en un centro de talasoterapia de Azpeitia, permaneció bajo custodia de la Guardia Civil apenas unas horas, hasta culminar el registro de su domicilio en busca de cartas de petición del impuestorevolucionario , tras lo que quedó libre a la espera de declarar ante la Audiencia Nacional, posiblemente en calidad de imputado.
La operación fue casi calcada a la realizada la víspera en Bilbao con Jainaga y ambas se basan, como la desarrollada hace apenas un mes contra las empresarias de Orio Blanca y Maribel Bruño, en la documentación incautada en el domicilio en Burdeos del supuesto dirigente de ETA Xabier López Peña, alias Thierry. Al parecer, Garzón contaría con una lista de empresarios extorsionados que podría generar nuevos arrestos en breve.
Guibert, militante del PNV adscrito a la organización local de Azpeitia, fue secuestrado el 21 de marzo de 1983 por los Comandos Autónomos Anticapitalistas, cuando era gerente de Laminados de Hierro Marcial Ucin S.A. Quedó en libertad 17 días después, supuestamente tras el pago de 150 millones de pesetas.
Su arresto genera de nuevo la paradójica imagen de la víctima de la extorsión señalada como supuesta culpable de colaborar con ETA, como ya sucedió el pasado día 12 con el ingreso en prisión de Maribel y Blanca Bruño, cuyo padre, Andrés Bruño, denunció públicamente que su familia llevaba sufriendo la lacra de la extorsión desde que en 1983 estos mismos Comandos Autónomos Anticapitalistas y después ETA señalaran a su empresa de venta de marisco como objetivo.
Este cuarto arresto generó la reacción en bloque de rechazo de la patronal vasca, a la que también se unió buena parte de la clase política. Sólo el PP vasco se desmarcó de la línea de solidaridad con los extorsionados al asegurar Antonio Basagoiti, candidato a presidir el partido, que los verdaderos "héroes" son los empresarios que "aguantan sin pagar a ETA", porque el pago a la organización "sirve para que maten a otros, pongan bombas a todos y extorsionen a otros empresarios".
confebask Confebask, sin embargo, cuestionó las diligencias judiciales abiertas y pidió "amparo y respeto" para los empresarios extorsionados por ETA, ya que considera que "en ningún caso cabe tratarles como delincuentes" porque "toda persona extorsionada y amenazada por la acción del terrorismo es, ante todo, una víctima". La patronal guipuzcoana Adegi aseguró que no se puede señalar a las víctimas de la extorsión como "malhechores" y animó a los empresarios a seguir contribuyendo a hacer crecer la economía vasca pese a la dura situación que vive.
La patronal vizcaína Cebek pidió que no se "frivolice" con una "lacra que genera mucho sufrimiento en Euskadi", mientras que la Federación Vizcaína de Empresas del Metal rechazó la "extorsión terrorista", que consideró "un chantaje que destruye económica y moralmente nuestra sociedad y del que son responsables quienes lo practican y, en ningún caso, sus víctimas".
Desde el Gobierno Vasco, el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, aseguró que "alguien tendría que poner coto" a Garzón y tildó de "despreciable" su modo de "convertir a las víctimas en delincuentes". La consejera de Industria, Ana Aguirre, calificó de "grave" que se "pongan en la misma situación" a "víctimas y extorsionadores". Pidió "un punto de prudencia y de sensibilidad" con los empresarios que el magistrado de la Audiencia Nacional está marcando a fuego con su investigación. >D.n./agencias