madrid. La Audiencia Nacional ordenó ayer el ingreso en prisión de nueve de los diez detenidos el martes en San Sebastián, que estaban en busca y captura desde hace más de dos meses por su relación con actos de violencia callejera en Oarsoaldea y Barakaldo, y uno quedó libre con una fianza de 6.000 euros. Los diez fueron detenidos en la puerta del Juzgado de Guardia de San Sebastián, a donde se habían dirigido con la intención de prestar declaración.
Ocho de los arrestados comparecieron ante el juez Fernando Grande-Marlaska, que ordenó el ingreso en prisión de todos excepto de Imanol Sagarzazu, para quien decretó libertad bajo fianza. Éstos son Alain Luna, Hodeiertz Urain, Oihana Mujika, Maitane Linazasoro, Egoitz Urbe, Oinatz Arbelaitz e Iker Zabala. Para los otros dos -Asier Gómez y Jon Villanueva- el magistrado Pablo Ruz, que fue quien les interrogó, ordenó prisión incondicional por un delito de estragos e incendios terroristas.
Al primer grupo que pasó a disposición de Grande-Marlaska, la Policía les considera responsables de Segi en Oarsoaldea -concretamente en las localidades de Errenteria, Pasaia, Oiartzun y Lezo-, quienes habrían participado en numerosas acciones de violencia callejera y huyeron tras la operación desarrollada por la Policía el pasado 18 de abril. En aquella redada fueron detenidas diez personas acusadas de formar parte de un grupo de apoyo a ETA y cinco de ellos fueron enviados a prisión.
Los dos que declararon ante Ruz habían escapado de una redada de la Ertzaintza el 6 de mayo en Barakaldo, en la que fueron detenidos cinco jóvenes, dos de los cuales ingresaron en prisión y otros tres quedaron en libertad provisional. >efe