madrid. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, dijo ayer que "no es cierto que Génova haya impuesto a ningún candidato" a la presidencia del partido en Cataluña, sino que dos de los tres que se presentaban han optado por acordar una candidatura de consenso.
En declaraciones a RNE , De Cospedal ha subrayado que el PP no tiene "ningún miedo" a la democracia interna, y que lo mejor para el partido en Cataluña era "una candidatura de consenso" como la de Alicia Sánchez-Camacho.
A las declaraciones de la secretaria general se sumó l vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP, Javier Arenas, que aseguró que "no hay imposiciones" por parte de la dirección del PP para que Alicia Sánchez-Camacho sea la presidenta del PPC, porque los que al final los que decidirán son los compromisarios del congreso regional. "Aquí no hay ningún tipo de imposición, no es en absoluto cierto", sentenció.
Dos de los cuatro candidatos a presidir el PP catalán, Daniel Sirera y Alberto Fernández Díaz, anunciaron anoche que retiraban su candidatura, tras reunirse con la vicesecretaria de organización del PP, Ana Mato.
Estas declaraciones se dieron después de que varios personajes, dentro y fuera del partido criticasen la intromisión de Génova en la crisis del PPC. La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, expresó su deseo de que la apuesta de la dirección del PP por la senador Alicia Sánchez Camacho para presidir el PP catalán "no sea un nombramiento" directo y que se elija entre el resto de candidatos en el Congreso regional que se tiene que celebrar en la formación.
El diputado de Convergencia i Unió (CiU) Felip Puig, también criticó a la cúpula del PP y afirmó que el líder del PP, Mariano Rajoy, no cumple con su "giro de respeto a Cataluña" al decidirse una vez más desde Madrid quién será el nuevo presidente del PPC. >agencias