pamplona. Diecisiete personas participaron el pasado día 23 de junio en la mesa monográfica Euskara e Iglesia que Euskara Kultur Elkargoa organizó en el Hotel Tres Reyes de Pamplona, con el fin de debatir sobre la situación de la lengua vasca en la Comunidad Foral desde el punto de vista de la comunidad católica navarra. Esta mesa monográfica es la quinta que organiza EKE y, como en anteriores ocasiones, se partió de la exposición de 4 ponencias para continuar con un animado debate, reflejo de las distintas posiciones que sobre el tema se dan en la sociedad navarra. Como en anteriores ediciones, el presidente de EKE Koldo Martínez ejerció de moderador de la mesa, y en ella participaron también los miembros del Patronato de la Fundación.
El objetivo de esta iniciativa de Euskara Kultur Elkargoa es analizar la situación, valoración y aceptación de la lengua vasca en la Comunidad Foral de Navarra desde distintos sectores y profesionales. La primera mesa redonda reunió a profesionales del mundo de la comunicación. La segunda se celebró con profesionales del ámbito de la justicia y el derecho. La tercera mesa se compuso con invitados del mundo de la economía, y en la cuarta se reunieron representantes del mundo sanitario. EKE tiene previsto cerrar esta iniciativa con la elaboración de una publicación que reunirá las conclusiones y transcripciones de todas la mesas celebradas en este ciclo.
En la sesión centrada en la religión hubo cuatro ponentes que centraron el debate.: Jesús Goldáraz (filólogo y párroco de Doneztebe, Legasa, Elgorriaga y Narbarte), Inaxio Azkoaga (párroco de Uitzi y Gorriti, del Departamento de Pastoral en euskara y profesor de la UPNA), Kepa Ezeolaza (sacerdote, investigador y licenciado en Filología Vasca) y Guillermo Múgica (Consiliario Diocesano de HOAC, teólogo e integrante del Foro Gogoa). Sus intervenciones tuvieron tonos y contenidos diferentes aunque en términos generales, y desde sus diferentes experiencias personales, coincidieron en resaltar que tanto el marco social como el propio de la iglesia puede dar mucho más de sí para integrar la otra lengua de Navarra en la vida diaria. Jesús Goldáraz puso el énfasis en el aspecto emocional e identitario de la lengua. Inaxio Azkoaga hizo un repaso de las producciones en euskera que la Iglesia ha ido editando a lo largo de su historia y abogó por una adaptación al terreno según cada zona de Navarra. Kepa Ezeolaza, por su parte, se mostró muy dolido por la postura de oposición de parte de la sociedad y de los estamentos de Navarra hacia esta lengua mientras que Guillermo Múgica se centró más en el aspecto legal y recordó algo que no suele ser valorado: la Iglesia, dentro de su propia normativa, considera el euskera tan oficial como el castellano. Otras cuestión es que se explote ese marco legal propio.