Pamplona. El consejero de Educación Carlos Pérez-Nievas tiene previsto destituir al presidente del Consejo Escolar de Navarra, Ángel Urtasun, una semana después de que también cesara a uno de los hombres fuertes de otro organismo autónomo, Mikel Aranburu, director de servicio en Euskarabidea. El detonante puede estar relacionado con un asunto burocrático de planificación escolar, aunque Ángel Urtasun había sido cuestionado por sectores conservadores del departamento y por parte de la red concertada.
Aunque es el Gobierno en pleno el que tiene que formalizar la destitución, según fuentes parlamentarias, el Ejecutivo ya está tanteando posibles sustitutos. Es la primera vez en la historia del Consejo Escolar en la que se da una situación como ésta. Ángel Urtasun sustituyó a Javier Marcotegui que a su vez tomó el relevo de Guillermo Herrero, primer presidente de esta institución en la que está representado todo el espectro de la comunidad educativa y que tiene funciones consultivas, aunque a la vez preceptivas.
De hecho, por el Consejo Escolar deben pasar todas la normativas que propone el departamento, quien cuenta en la práctica con una mayoría directa o indirecta para sacar adelante sus iniciativas, aunque en este año de mandato de Urtasun se había reavivado el debate sobre las mismas con un intensas discusiones y enmiendas sobre los diferentes borradores de decreto y órdenes forales. Posiblemente alguna cuestión de éstas (en el último pleno hubo un conflicto sobre procedimientos y plazos para una normativa de FP) ha podido ser el detonante de esta destitución en la que también han influido las críticas por parte del sector más conservador y cercano a UPN del departamento heredado de la época de Luis Campoy.
De hecho, Carlos Pérez-Nievas realizó en su día una apuesta por nombramientos de personalidades independientes para puestos importantes como fue el caso de Xabier Azanza y Mikel Aranburu en Euskarabidea o del propio Ángel Urtasun (que con el tripartito fue director general de Educación de la mano de Pedro Burillo y del PSN) que han acabado con el resultado conocido. El consejero, en vísperas de las vacaciones de verano y ante la tesitura de tener que elegir entre dilemas planteados de encaje entre diferentes jerarquías, ha optado por respaldar a sus círculos más cercanos estructuralmente y desprenderse de figuras que venían de la sociedad civil, especialmente de la enseñanza Secundaria. En parte del Gobierno y en los ámbitos más reaccionarios del entorno de UPN también hay cierto malestar con las postura exigente y crítica que el Defensor del Pueblo, Javier Enériz, está mostrando con sus informes en materias importantes aunque en principio su puesto no se discute y, además, gran parte de sus propuestas están siendo incorporadas.
Un órgano revitalizado El Consejo Escolar de Navarra fue creado hace diez años refundiendo lo que era la Junta Superior de Educación de Navarra. En su breve historia ha pasado por diferentes épocas. La primera, con Guillermo Herrero como presidente y Javier Marcotegui de consejero, fue un periodo de cohabitación en la que se pusieron en marcha las principales estructuras del órgano. Luego el que fuera consejero de Educación fue recolocado por su partido al frente de este órgano consultivo, puesto que compaginó con el de parlamentario. En esa etapa la sintonía ideológica entre Educación y presidencia del Consejo fue clara. Con la llegada a la consejería de Carlos Pérez-Nievas (CDN) se rompió esta simbiosis al nombrar a una persona que había tenido cargos con el PSN aunque también había participado en sesiones de trabajo abiertas organizadas por NaBai. En el breve año de gestión se habían realizado varias jornadas, se había integrado al Consejo en un órgano estatal y se habían incorporado nuevas voces al órgano representativo como el portavoz de ADI, Sortzen...