Pamplona. A Roberto Jiménez se le ve ilusionado. Acaba de ser elegido secretario general del PSN con el 70% de los votos, un amplio respaldo que espera que sirva para pasar página en un partido tradicionalmente dividido. "Los militantes han demostrado una gran madurez. Saben que ha llegado el momento de trabajar juntos", afirma entre llamadas a la unidad, para la que, asegura, pondrá "todo" de su parte. Jiménez será la cara del socialismo navarro para los próximos cuatro años. Dice que su referencia no son los 75.000 votos de las forales de 2007, sino los 118.000 de las generales de este año, resultado con el que confía en poder llegar a gobernar "en solitario". "Para que en Navarra haya cambio se debe votar al PSN con mucha claridad", advierte el líder socialista, claridad que cifra en 15 parlamentarios. Jiménez anuncia además una oposición que "visualice mejor" la alternativa socialista, aunque, subraya, eso no implica cambios en la estrategia política. "Vamos a seguir siendo útiles", asegura.
¿Qué sabor de boca le ha dejado el Congreso Regional?
Estoy muy satisfecho por el trabajo de la militancia y porque he visto muchas ganas de superación. Ha sido el congreso más relajado de los que me ha tocado.
¿Más de lo que esperaba?
Sí. Ha sido un año difícil, y esperaba un congreso más tenso. Pero ha primado el sentido común y las ganas de superación. Ya vale de estar haciéndonos daño, de estar mirándonos al ombligo. Creo que ha habido una maduración muy importante en el conjunto del Partido Socialista.
¿Ha habido daños colaterales?
Si los ha habido, hay que resarcirlos y superarlos. A partir de ahora debemos ser un todo, sin perjuicio del debate.
Tras el congreso, ¿queda sector crítico dentro del PSN?
No hay motivos. Eso de los sectores y las familias está agotado.
Hay un 30% de militantes que no apoyó su candidatura.
Es cierto, y tienen todo mi respeto y cariño. El congreso está para presentar alternativas, optar y votar. Eso es bueno, y no me molesta. Pero una vez que se ha superado, debemos ser todos uno. Prometo un diálogo sin límites para que todo el mundo se sienta cómodo.
Samuel Caro asume la responsabilidad del grupo parlamentario, y será el portavoz adjunto. ¿Qué papel le queda a Roberto Jiménez en el Parlamento?
No voy a dejar la actividad parlamentaria. Habrá debates que llevaré yo, como los presupuestos, el debate sobre el estado de la Comunidad, o cuestiones que tengan especial relevancia. Otra cosa es que Samuel siga más el día a día, y sea a todos los efectos el portavoz. Es una persona con experiencia, y con la que tengo una sintonía total y absoluta.
José Luis Izco es el nuevo secretario de Organización. ¿Por qué él?
Porque conoce muy bien el partido, y ese es un elemento fundamental. Además, quiero darle un peso muy importante al ámbito interno.
También se ha renovado la Ejecutiva. ¿Es continuista?
Si nos ceñimos a los hechos, salta a la vista que ha habido un rejuvenecimiento muy relevante de la Ejecutiva. Pero si hablamos de la línea seguida tras el verano, en alguna medida sí seremos continuistas. Pero desde la autocrítica, porque algunas cosas hay que mejorar.
¿Un equipo joven es más fácil de controlar?
No es por eso. Se trata de continuar la renovación de los cuatros que inicio Chivite hace cuatro años. Hemos apostado por gente nueva, por ilusión. En cualquier caso, tengo la intención de crear un grupos de trabajo con gente experimentada para escucharles.
Habla de hacer autocrítica. ¿Qué debe cambiar el PSN?
Tenemos que ser capaces de visualizar con mayor nitidez la alternativa al Gobierno de Navarra. Hemos hecho una política de utilidad que está muy bien, y con la que hemos conseguido cosas muy importantes. Pero se tiene que visualizar mejor, y en algunas ocasiones tenemos que ser más contundentes en la acción de oposición y fiscalización al Gobierno.
¿Habla de desmarcarse de UPN?
No. La línea será la misma, porque la utilidad a los ciudadanos está por encima de todo, en el Gobierno y en la oposición. Pero nuestro proyecto es alternativo al de la derecha. Es nuestro adversario político.
¿Y eso en qué se traduce?
Bueno, vamos a ver qué ocurre con los recortes presupuestarios. No vamos a ceder en lo que sean recortes en las prestaciones sociales. Y no me refiero a los departamentos sociales, porque todo lo que es Salud no son políticas sociales.
¿Ha sido demasiado cómodo para UPN este año?
No lo creo. Podemos hablar de muchas medidas aprobadas por el Parlamento a las que UPN se oponía hasta ahora. Sólo hemos firmado tres acuerdos, el de presupuestos, el Plan Navarra 2012 y los 400 euros. Y son buenos acuerdos. En todos hemos aportado reclamaciones a las que UPN se oponía antes, sobre todo lo de los 400 euros. Éramos los únicos que defendimos la medida, y la hemos conseguido. ¿Nos hemos sacado una foto? Sí, pero es una política nuestra, y no nos tenemos que esconder.
¿Cree que es una medida adecuada en un momento como el actual?
Va a servir para reactivar el consumo interno. Además, era un compromiso electoral de todo el socialismo nacional, y nosotros también somos el PSOE.
Pero fue una promesa de Zapatero, y quien va a pagar es la Hacienda Foral.
Era una promesa de todo el PSOE, y nosotros somos el PSOE. Sólo hemos hecho valer nuestra posición. ¿Qué se hubiera dicho si no forzamos la situación para que se aplique la medida? Hemos sido coherentes con lo que hemos dicho.
¿Qué le ha parecido el recorte presupuestario?
Sabíamos que iba a aplicarse alguna medida de ese tipo para hacer frente a la caída de ingresos, y que se iba a apretar el cinturón en las cuestiones menos prioritarias. Y ahí entra la perspectiva y la ideología de cada cual.
¿Le ha detallado el Gobierno sus intenciones?
Algún consejero ya ha hablado con algunos parlamentarios para empezar a hablar, pero no ha habido ninguna reunión para tratar el tema en profundidad. Pero, insisto, no puede haber recortes sociales, y si los hay, seremos intransigentes.
¿Va a ser un ejemplo de esa nueva forma de hacer oposición?
No se trata de eso. Es lo que entendemos como utilidad. En momentos de dificultad si recortamos las políticas sociales son los más desfavorecidos los que más lo van sufrir. Y no es sólo una cuestión de renta. La Ley de Dependencia, personas hospitalizadas o centros educativos también son cuestiones sociales.
¿Por qué se retrasa tanto la firma del acuerdo del TAV?
Por una mera cuestión técnico-administrativa. El convenio económico se renovó en diciembre, y desde entonces ha habido unas elecciones. El parón no ha sido tan relevante, y menos teniendo en cuenta que se trata de una obra para muchos años. Estuvimos ocho años con el PP y no se hizo nada. Por tres meses no se va a ir la vida.
Zapatero lleva ya casi cinco y todavía no han comenzado las obras.
Pero se ha adelantado mucho. Está el proyecto hecho, se han adecuado los tramos, y ahora es un tren para mercancías y pasajeros, frente al trenecillo del PP. También está la conexión con la Y vasca. Hemos avanzado mucho.
¿Se sabe cuáles son los problemas de financiación que mencionó la ministra de Fomento?
Las liquidaciones por medio del Convenio, que a diferencia del Concierto del País Vasco, sí que necesita que Fomento presupueste, y ahora debía tener alguna dificultad. Pero son cuestiones que se van a resolver seguro.
¿Le ha dicho Zapatero cuándo va a venir a Navarra?
Será eminente, en verano o a primeros de septiembre.
¿Hay que empezar a pensar ya en los presupuestos del año que viene?
Sería conveniente que en septiembre tengamos una nueva reunión para saber el estado de las ejecuciones. Los presupuestos del año que viene dependerán de los contenidos pero también del grado de cumplimiento del acuerdo de este año.
Parece difícil que el PSN no apoye los presupuestos de 2009.
Si lo que pactamos no se cumple, no nos podemos sentar a negociar otra vez. Nuestro compromiso es con los ciudadanos.
¿Y se está cumpliendo el acuerdo?
Con los datos de abril, algunas cosas iban francamente bien, y otras no tanto. Pero queda tiempo todavía.
Entonces, en UPN pueden estar tranquilos, ¿no?
Depende. En Salud hay dificultades, pero en Bienestar Social va francamente bien. Dependerá de ellos. Si cumplen el acuerdo, no habrá problemas.
¿Ideológicamente se siente más cerca de UPN o de NaBai?
De ninguno. Soy socialista. Yo entiendo la política navarra en tres bloques: la derecha, la izquierda y el nacionalismo vasco. Los tres somos ajenos, y tenemos nuestras propias políticas. Ideológicamente no tenemos nada que ver, pero no tenemos problemas en llegar a acuerdos en cuestiones concretas si son beneficiosas para la sociedad.
Se lo pregunto de otra forma. ¿Con quién le sería más cómodo gobernar?
Con UPN complicado. El PSN no puede entrar en un Gobierno con UPN salvo circunstancias excepcionalísimas, que es muy difícil que se vayan a dar. Con NaBai también es muy complicado, porque tienen un proyecto político que es muy ajeno al nuestro. Además, en el ámbito de izquierdas no coincidimos siempre. No quisieron apoyar la gratuidad de los libros de texto, por ejemplo.
En una comunidad donde las mayorías absolutas son muy difíciles, necesitará alguno de los dos si quiere llegar al Gobierno.
Mi apuesta es un gobierno en solitario con apoyos externos.
¿No es algo utópico para un partido con sólo 12 parlamentarios?
Tuvimos 118.000 votos en las elecciones generales.
En las que el cartel era Zapatero.
Nuestra travesía en el desierto está acabando. Son muchos años de gobiernos de la derecha, y muchas oportunidades perdidas. Y la opción del PSOE es una aventura segura, que no va a generar mayores traumas en la sociedad.
Eso también dijeron tras las generales de 2004, y luego en 2007 sólo sacaron un parlamentario más que en las forales de 2003.
Sí, pero esta vez es diferente. NaBai quiso convertir las elecciones en un plebiscito sobre lo ocurrido el verano, pero los ciudadanos no nos han castigado. No digo que haya sumado, pero tampoco hemos perdido.
¿En qué circunstancias se plantearía acceder al Gobierno?
Una mayoría importante, por encima de 15 parlamentarios por lo menos. Para que haya un cambio, los navarros tiene que votar al PSN con mucha claridad.
Y a partir de ahí, ¿sólo contempla gobernar en solitario?
Es la prioridad. Si gobernamos, lo haremos para ayudar a los ciudadanos, y para eso debemos tener el menor lastre posible. En cualquier caso, estamos hablando de política ficción.
¿Será usted el candidato del PSN a la presidencia del Gobierno?
Lo tradicional en el PSN es que el secretario general lidere la lista al Parlamento. Pero no es algo que me preocupe, de verdad. No es ni será una obsesión. De momento, estoy satisfecho con lo que tengo.