pamplona. El último desembalse de prueba del pantano de Itoiz, previsto en el Plan de Puesta en Carga, comenzó ayer por la mañana con absoluta normalidad, según informó la Confederación Hidrográfica del Ebro. Con este paso se concluirá el Plan de Llenado del embalse, que así podrá pasar a explotación dentro del sistema del Canal de Navarra.
La última fase de este Plan de Llenado comenzó el pasado marzo, cuando el embalse alcanzó la cota máxima de 586 metros sobre el nivel del mar y que ha tenido que mantenerse durante varios meses para comprobar la seguridad de la infraestructura.
Con ese último desembalse, autorizado por la Confederación Hidrográfica del Ebro, se cierra esta fase, que se prolongará todavía unos tres meses y hará que el nivel descienda hasta la cota de los 536 metros, lo que supone una bajada de 50 metros, con una media de 45 metros cúbicos por segundo de forma ininterrumpida hasta otoño.
Esta actuación, según añadieron las mismas fuentes, permitirá una aportación "extraordinaria" de caudales, y así mejorar la situación del Eje del Ebro durante su período de estiaje.
Según los cálculos previstos, se pasará de la cota actual de 586 metros sobre el nivel del mar a la 536 en otoño, pasando de un volumen de agua de 398 hm3 a otro de 68 hm3 en tres meses, con un descenso de la lámina de agua de 50 metros verticales. Una vez concluya, la presa se considerará en explotación (aunque estará limitada por las obras de construcción de los diques de cola).
volumen inusual Técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro explicaron que el volumen de agua que se verterá al río Irati durante el desembalse de prueba no será exagerado (en épocas de riadas se han llegado a soltar hasta 105 m3 por segundo, el máximo permitido por el plan de llenado), pero sí inusual para la época veraniega.
Aunque estaba previsto que el desembalse se hubiera iniciado en junio, las constantes precipitaciones de esas fechas y el importante caudal de los ríos Irati, Aragón y Ebro obligó a esperar para no aportar más agua. Entretanto, con el embalse lleno se ha venido probando la estabilidad de la presa y de ambas laderas con la presión del agua.
Desde la CHE apuntaron que la tónica ha sido de "normalidad absoluta". Ahora, se va a probar la respuesta de la presa y laderas ante un descenso rápido del agua, perdiendo esa presión.
El agua que se vierta mejorará la situación del eje del Ebro durante el estiaje, y dotará además de recursos a este río a su paso por la Expo que se celebra en Zaragoza. Asimismo, con ella se probará la nueva central hidroeléctrica a pie de presa, que ya está terminada y que presenta una potencia instalada de 30 MW. >d.n.