Pamplona. El Gobierno de Navarra ha decidido "flexibilizar" el concepto de rehabilitación de vivienda para fomentar al máximo las reformas en los hogares particulares y reactivar así el sector de la construcción. Aunque no reveló los criterios concretos con los que se determinará qué obras son las que pueden optar a las ayudas, el consejero de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, afirmó ayer que su objetivo es que esa flexibilización se haga "al máximo". "Queremos que los ciudadanos se animen a rehabilitar las viviendas para reactivar el sector, generar mano de obra y fomentar la venta de material", afirmó Miranda. En este nuevo concepto de rehabilitación entrarán todas las reformas de viviendas particulares y "que no sean ostentosas ni de mantenimiento", por lo que pintar el pasillo, por ejemplo, quedaría fuera de las nuevas ayudas fiscales.
Hasta ahora, el número de hogares navarros que deciden reformar sus viviendas es de aproximadamente 5.000 al año, una cifra que el Ejecutivo quiere, por lo menos, duplicar. Según estos cálculos, el 16% de las viviendas podrían ser reformadas durante los próximos tres años, lo que supone un mercado potencial de entre 30.000 y 40.000 hogares. Para ello, el Gobierno va a ampliar en tres puntos porcentuales la cuantía de las de las deducciones hasta ahora vigentes. Así, el tramo general, en el que ahora se deduce el 15%, pasará al 18%. En el caso de las familias, la deducción pasa del 18% al 21%, mientras que para las familias numerosas cambia del 30% al 33%. A estas deducciones se añadirá además un incentivo especial del 2% cuando las obras de rehabilitación incluyan mejoras de eficiencia energética. La inversión que ha previsto el Departamento es de una media de 18.500 euros por domicilio privado, y de 12.500 euros por vecino cuando se trate de obras en los espacios comunes, como pueden ser el portal o el ascensor.
Otras medidas El proyecto de ley aprobado ayer también recoge la adecuación del IRPF para aplicar la devolución de hasta 440 euros con la próxima declaración del renta, así como la modificación del Impuesto Sociedades para triplicar la cuantía unitaria de los elementos que pueden ser amortizados libremente. La reforma también recoge un cambio en el coeficiente de amortización para las pymes y una autorización para otorgar avales hasta los 30 millones de euros. El Ejecutivo remitirá ahora el proyecto de ley al Parlamento para que lo tramite en las primeras semanas de septiembre.
Estas medidas se suman a las que ya ha aprobado el Gobierno foral, y entre las que se incluye el Plan Navarra 2012 y las medidas de apoyo a las empresas como la devolución anticipada del Impuesto de Sociedades y del IVA, y el plan de ayudas a empresas comerciales. Según dijo Miranda, la suma de todas ellas supone un impacto económico de 5.260 millones de euros para los próximos tres años. De ellos, subrayó el consejero, 3.012 millones son netos, fuera de la previsión inicial (el 5,9% del PIB anual), de los que 512 millones corresponden al paquete de medidas que recoge el proyecto de ley aprobado ayer.