LESAKA-BERA. La campaña de pesca ha finalizado en el Bidasoa con un total de 46 ejemplares capturados, cuatro menos que en la temporada anterior pero una cifra aceptable para las condiciones adversas en que se ha desarrollado. El hondarribiarra José Luis López pescó el primer ejemplar, de 4,950 kilos, precisamente el día de la apertura de la veda, y dos beratarras, Juan Otamendi y Ernesto Gainza, son los que más salmones han conseguido: cinco cada uno.
La normativa de pesca de salmón aplicada por el Gobierno de Navarra para la temporada que finaliza especificaba que se permitían sacar del Bidasoa hasta 60 salmones frente a los 50 del pasado año. La temporada se abrió el día 30 de marzo y finalizo este pasado domingo, la fecha tope establecida siempre que no se llegara al cupo especificado. El domingo, los que paseaban por el paraje de Endarlatsa y veían que los pescadores persistían en su intento sabían que el cupo autorizado no se había conseguido.
Pero ayer, lunes, era un día más relajado para los grandes aficionados a la pesca que, a pesar de que la campaña ha concluido, seguían en las orillas del Bidasoa. Es el caso de José María Gainza o de Juan Otamendi, eso sí, en este caso sin cañas, pero dando un repaso al entorno, limpiando y cuidando el río en un ejemplo claro de que los propios pescadores están muy concienciados con el medio ambiente.
sólo 27 en 2006 Haciendo un breve recorrido de temporadas inmediatamente anteriores, se puede recordar que en la de 2006 no se alcanzó el número máximo permitido, al conseguirse tan sólo 27 salmones. Aquel año la suerte le sonrió al hondarribiarra José Luis López, quien consiguió un ejemplar de 4,95 kilos, también en el primer día de la campaña. En aquella ocasión, el prestigioso restaurante Hartza de Pamplona, establecimiento que tradicionalmente se hace con el carismático animal, lo adquirió por 1.600 euros.
La campaña última de 2007 cerró con la captura del medio centenar de salmones establecidos como tope en la norma. El primero de ellos lo extrajo el irundarra Nicasio Altuna, también en la misma jornada que se levantó la veda. Aquel salmón dio un peso de 6,2 kilos y midió 86 centímetros. El restaurante El Campanu de Ribadesella, en Asturias, compró por 2.000 euros el ejemplar. Y sin embargo, en la recién finalizada campaña se han capturado un total de 46 salmones sin que se haya llegado a los 60 predeterminados por la ley de pesca.
El primer salmón de la temporada que finaliza fue capturado el 16 de abril por el guipuzcoano de Hondarribia José Luis López, un jubilado de 69 años que repitió la suerte de 2006. El primer ejemplar de cada campaña es denominado como Lehenbiziko (el primero), se pescó a cucharilla y era una hembra de la especie autóctona del Bidasoa que alcanzo en la báscula 4,400 kilos. y midió 75,5 centímetros.
Dos pescadores de Bera, Juan Otamendi y Ernesto Gainza, el primero de ellos prejubilado en la empresa Funvera y presidente de la Asociación de Cazadores y Pescadores beratarra, y el segundo trabajador de la misma empresa, son los pescadores que más han capturado: cinco ejemplares cada uno, un total de 10 salmones que han totalizado 35,830 kilos. En concreto, los cinco salmones capturados por el joven Ernesto Gainza dieron un peso total de 20,050 kilos.
Los datos y la estadística histórica sobre la pesca del salmón y el que mejor conoce las orillas del Bidasoa es sin duda José María Gainza Elgorriaga, un veterano de 77 años y directivo de la sociedad de Caza y Pesca de Bera, avezado pescador de esta especie que lleva conseguidos un total de 169 salmones, y es quien recorre habitualmente la orilla del cauce para observar su estado. Ayer lunes, José María Gainza, sobre las once de la mañana se encontraba en Endarlatsa en una caseta (sociedad) que tienen los pescadores a orillas del conocido como Pozo de los 50, un lugar clave que es donde más salmones se capturan.
los problemas Según señaló Gainza, "este año se podía haber cubierto el cupo de los 60 salmones, pero debido las obras de mejora de la carretera N-121-A no todos los días se podía pescar, como cuando se llevaban a cabo las voladuras en las zonas cercanas y además había otras jornadas en las que el agua del Bidasoa bajaba turbias y eso hace imposible pescar". Otros problemas que explicaba José María Gainza son que "los salmones no pueden remontar el Bidasoa; es que es imposible, dado que entre Berrizaun (en Igantzi) y Endarlatsa hay tres tramos en los que el río discurre entubado, y de hecho hay algunos salmones que se han muerto y otros que se han pescado llevaban heridas importantes y aletas rotas".
En palabras de Gainza, el año pasado, 2007, se contabilizaron alrededor de 130 pescadores y cree que este año no habrán sobrepasado los 100. El pescador más veterano del Bidasoa es Félix Maya, de Pamplona y de 91 años, que a pesar de su edad sigue fiel a su afición de pescar, y el más joven de los actuales es Gorka Portu, de Lesaka, 16 años, que es del caserío Aminea del popular barrio Katazpegi.