viana. Viana celebró ayer el día de su Patrona, Santa María Magdalena, y lo hizo con toda solemnidad. Una misa oficiada por el párroco de la localidad, César González Purroy, conmemoró la onomástica y reunió a vianeses y visitantes.
Es ya tradición que en esta fecha, a la corporación municipal, que acude en pleno a la celebración religiosa, le acompañen autoridades locales y autonómicas, tanto navarras como riojanas. Este año, la afluencia de estos invitados fue más numerosa que en otras ocasiones. A la corporación de la localidad francesa de La Brede, hermanada con Viana, se sumó la presidenta del Parlamento de Navarra, Elena Torres, la del consejero Alberto Catalán, parlamentarios como Román Felones o Samuel Caro, la alcaldesa de Estella y alcaldes de localidades vecinas como Los Arcos, Lodosa, Sesma, Aras o Mendavia. Por parte de La Rioja acudió José Luis Bermejo, senador que no falta a la cita desde hace años.
Ayer no faltaron tampoco concejales del Consistorio de la localidad vallisoletana de Viana de Cega, con la que el Ayuntamiento vianés estrechó relaciones e incluso invitó a tirar el cohete de fiestas a su alcalde hace un par de años. La banda musical, que ya es una constante en los actos oficiales de las fiestas, tanto de julio como de septiembre, acompañó a la corporación tanto a su llegada a la iglesia como a la salida. En la plaza de los Fueros interpretó una pieza que despertó los aplausos de los asistentes.
el reparto de pastas Pero si la celebración religiosa es uno de los actos más solemnes de las fiestas de la Magdalena, no lo es menos, por arraigo y tradición, el reparto de pastas y licores por parte de las autoridades a los vianeses. Cientos de vecinos se congregan anualmente en la plaza para recibir su ración. La jornada de ayer no fue diferente y todas las autoridades, con sus trajes de gala, se colocaron detrás de la mesa instalada en los portales del Ayuntamiento, para ir repartiendo pastas a los vecinos, acompañadas con un vaso de licor dulce.
En apenas media hora, se repartieron 60 kilos de pastas surtidas, elaboradas por las dos panaderías locales, Abadía y Rubio. Cada establecimiento aportó 30 kilos de un surtido variado pero siempre seleccionando las más tradicionales. María Carmen Arana, responsable de la panadería Abadía, comentaba que aunque en el horno se hacen otros productos, para la degustación del día de la Magdalena se ofrecen las más tradicionales, las de toda la vida: sobadillas, nata, mantecados, bollos de chinchorra (que han incorporado recientemente) y, por supuesto, las magdalenas. "Respetamos la receta de toda la vida, tal y como ya las preparaba el abuelo de mi marido en la tahona", explicaba Arana, que es una de las personas que regenta la panadería que abrieron los padres de su marido, Miguel Abadía.
Rosana Mendaza, una de las responsables de la panadería Rubio, coincidía con el otro horno en que "a pesar de que hacemos buñuelos, bizcochos, tejas, hojaldres, etc. son las pastas tradicionales las más demandadas para estos días", comentaba. Para la degustación ofrecen un surtido con pastas de nata, mantecados, rosquillas o españolas y magdalenas. "Hoy, probar las magdalenas es obligado por el simbolismo que tiene con la patrona", añadía Mendaza.