belgrado. El presunto criminal de guerra serbobosnio, Radovan Karadzic, detenido la pasada noche en Serbia, vivía y trabajaba con falsa identidad en Belgrado dedicado a la medicina alternativa. El servicio de Inteligencia serbio le había localizado hacía un mes, pero le faltaban pruebas concluyentes de que se tratase realmente de él. La confirmación llegó el viernes y los preparativos se ultimaron este pasado fin de semana. La detención se produjo a las nueve de la noche en los alrededores de Belgrado.
La versión oficial dice que Karadzic, de 63 años, fue arrestado en un autobús mientras se trasladaba de un punto a otro", declaró en rueda de prensa el encargado serbio de cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Rasim Ljajic. La operación comenzó en la tarde del lunes después de que se siguiera durante un tiempo a un grupo de personas que formaban parte de la red de apoyo a Karadzic. Se escondía bajo identidad falsa, empleando documentos a nombre de Dragan Dabic, y trabajaba en un consultorio privado, dedicado a la medicina alternativa en el municipio de Nueva Belgrado.
El fiscal serbio encargado de coordinar el "plan de acción" de captura de los acusados de crímenes de guerra, Vladimir Vukcevic, explicó en la misma rueda de prensa que Karadzic "fue tan convincente con su falsa identidad que se movía con libertad por la ciudad, hasta aparecía en lugares públicos".
"Es un hecho que ni los del consultorio donde trabajaba ni quienes le alquilaban el piso sabían de quién se trataba", declaró Vukcevic, que también recalcó que las autoridades serbias no tuvieron ayuda de servicios secretos extranjeros en la operación de seguimiento y captura de Karadzic. "Lo hicimos solos, sin la ayuda de fuera", confirmó el fiscal.
la versión del acusado Una versión sustancialmente diferente fue la que ofreció ayer el abogado defensor de Karadzic, Svetozar Vujacic, quien aseguró que su cliente fue no detenido el lunes, sino el viernes por la noche mientras viajaba en un autobús desde Nuevo Belgrado hasta Batajnica. Desde entonces, añadió, permaneció tres días "en un lugar desconocido para él".
"Karadzic viajaba en un autobús público desde Nuevo Belgrado hacia Batajnica", explicó a los medios serbios. "Los policías entraron en el autobús y le pusieron una especie de caperuza en la cabeza. Karadzic no se resistió y se desconoce adónde fue trasladado después. Le quitaron la caperuza sólo después de llegar a una habitación", añadió el letrado, que exigió "una investigación sobre dónde estuvo estos tres días y sobre por qué no fue entregado inmediatamente a un tribunal".
El primer sorprendido por estas afirmaciones del abogado fue el juez de la sala para Crímenes de Guerra del Tribunal de Distrito de Belgrado, Milan Dilparic, quien interrogó a Karadzic, y que afirmó que se deberían investigar las acusaciones de Vujacic, ya que se contradicen con lo anunciado por las autoridades. El interrogatorio duró aproximadamente una hora y tuvo lugar en el edificio del Tribunal Especial para Crímenes de Guerra. Karadzic no negó su identidad, pero no quiso responder a las preguntas. Mientras grupos de serbios protestaban por la detención, en las ciudades de Bosnia y Croacia el arresto fue acogido con alegría, la misma que manifestaron los líderes europeos y de la comunidad internacional. >agencias