pamplona. Los primeros testigos relacionados con el homicidio de la joven irundarra Nagore Lafagge Casasola, que resultó asesinada el pasado 7 de julio, comenzaron ayer a prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número uno de Pamplona. Las amigas de la joven testificaron que, según sus impresiones, ella no conocía a su supuesto homicida con anterioridad.
A lo largo de la mañana de ayer fueron interrogadas las tres chicas que acompañaban a la víctima cuando ésta coincidió con su agresor, el pamplonés José Diego Yllanes Vizcay, de 27 años, durante la madrugada del pasado día 7 en Pamplona, en las fiestas de San Fermín, horas antes de que tuviera lugar el crimen.
Según estas testigos, y debido a la actitud que mostraron ambos implicados, no parecía que entre ellos hubiese un conocimiento previo, a pesar de que los dos trabajan en la Clínica Universitaria (él como médico residente de Psiquiatría y ella realizando prácticas en Oncología), sino que, según sus impresiones, coincidieron casualmente en el barrio de Iturrama de Pamplona.
Después de ese primer contacto, siempre según las testigos, fue cuando Nagore acompañó al acusado hasta uno de los pisos que su familia tiene en las proximidades de la zona hospitalaria, donde resultó estrangulada, según ha revelado la investigación de la Policía Foral.
No obstante, dos de las acompañantes de Nagore la habían conocido a ella el día anterior, mientras que la tercera testigo sí mantenía una relación más estrecha con la fallecida, motivo por el cual declaró como testigo protegido, no así las otras dos. Hoy está previsto que sea interrogada la cuarta persona que acompañaba a la joven de Irun cuando coincidió con el imputado horas antes de su muerte.
bebidas alcohólicas Además de las tres acompañantes de Nagore, ayer también declaró en el Juzgado de Instrucción el último amigo que estuvo con José Diego Yllanes durante esa noche y madrugada del 7 de julio. Esta persona estuvo con el acusado en las terrazas de la cuesta de Labrit de Pamplona y se marchó a su casa antes de que Yllanes y Nagore se encontraran en Iturrama, aunque su testimonio parece corroborar que el joven había ingerido bebidas alcohólicas en abundancia.
En su declaración ante el Juzgado de Instrucción número dos de Aoiz, que se hizo cargo de la causa en un primer momento debido a que el cuerpo de la víctima fue hallado en Orondritz (valle de Erro), José Diego Yllanes manifestó que cuando cometió el homicidio estaba "muy bebido", por lo que no recordaba algunos hechos.
Este extremo, no obstante, sólo podrá ser respaldado por los testimonios de los testigos, ya que después de ser detenido, no se le tomaron muestras de orina ni de sangre, que habrían servido para realizar la prueba toxicológica. Según fuentes cercanas al acusado, éste se encuentra "muy afectado y hundido", y "no es capaz de rememorar el día de los hechos".