pamplona. "¿Es normal que se permita funcionar a una central ilegal?". Bajo este argumento Txentxo Jiménez, José Ángel Agirrebengoa y Aitor Etxarri, parlamentarios de Nafarroa Bai, criticaron ayer la "aberración" que a su juicio supone que el Gobierno de Navarra vaya a gastar dinero público para defender los "intereses privados" de la empresa Elerebro. Se referían al recurso anunciado por el Ejecutivo contra el dictamen del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) que declara ilegal el PSIS de la ampliación de la central térmica que esta empresa tiene en Castejón. Pero además de criticar ese gasto, NaBai exigió al Gobierno que defienda los "intereses de la ciudadanía ribera" en materia "medioambiental, política y social"; haga cumplir el dictamen judicial y apueste por reimpulsar las energías renovables frente a las centrales de ciclo combinado.
La coalición denunció además que la central de Elerebro lleva funcionando desde enero pese a estar en situación de "ilegalidad" y por ello exigirá responsabilidades políticas tanto a la actual titular de Medio Ambiente, Begoña Sanzberro, como a su antecesor, José Andrés Burguete. Considera NaBai que la primera es responsable de no defender los intereses de la ciudadanía en este conflicto y sí los de la empresa privada, mientras a Burguete le achaca ser el responsable de los PSIS cuestionados ahora por el TSJN. A ambos les hizo responsables de no cumplir la legislación del propio Gobierno y de alejar a Navarra del cumplimiento de los acuerdos internacionales en materia de reducción de emisiones. NaBai solicitará la comparecencia ante el Parlamento de Sanzberro.
"burrada" Jiménez recordó que la sentencia no sólo anula el PSIS concedido para ampliar la térmica de Elerebro por no respetar la distancia de 2.000 metros con los núcleos urbanos, sino que también alude a las obligaciones incumplidas en materia de urbanización por la eléctrica. Además, incidió en que ésta es la segunda sentencia que cuestiona los permisos concedidos a Elerebro, por lo que "ha llegado el momento de pedir responsabilidades".
Para NaBai con las dos centrales de ciclo combinado que estaban en funcionamiento, Navarra ya había conseguido ser "autosuficiente" e incluso "exportadora de energía" y por tanto "no es conveniente ni necesario" ampliar éstas con otras dos, algo que "sólo se justifica por el interés de negocio" de las empresas. Jiménez calificó esta apuesta como una "burrada" ya que en la práctica supone concentrar cuatro centrales térmicas en apenas un kilómetro, pegadas a un núcleo urbano y afectando a una población de 100.000 personas (habitantes de la Ribera y zonas limítrofes). A juicio de la coalición, lo positivo de las térmicas de ciclo combinado, que sustituyen el combustible fósil (petróleo o carbón) por gas, en Navarra se está "pervirtiendo" gracias a esa concentración.
Además, Txentxo Jiménez advirtió sobre una segunda afección: una línea de alta tensión para llevar la energía producida en Castejón hasta Vitoria. Atravesará 40 localidades y varias reservas naturales y zonas protegidas y "supondrá una dificultad añadida para el desarrollo socio económico" de estos municipios. Afecta sobretodo a Tierra Estella.