pamplona. La eterna crisis del textil sigue cobrándose víctimas en el tejido industrial navarro. Dos nuevas empresas (Acabados T. Color en Aoiz y Sastgor en Caparroso) han confirmado en las últimas semanas que abandonan y ponen fin a su actividad. Los cierres suponen la pérdida en total de unos 90 puestos de trabajo y confirman la debilidad de un sector que no hace tanto poseía un peso relativamente importante en Navarra. Hoy, sumando textil, piel y calzado, apenas da trabajo a unas 1.500 personas.
Con estas empresas desaparece también un tipo de empleo, feminizado y con una especialización en ocasiones muy importante, que permitía trabajar a muchas mujeres de más de 50 años, una de las franjas de edad con menor grado de ocupación. Era el caso, por ejemplo, de Acabados T. Color, en Aoiz, empresa dedicada al tinte de piezas de tela y seda que, tras muchos años con problemas, ha solicitado la liquidación de la empresa mediante un proceso concursal. La firma, que funcionaba en los últimos años como una sociedad anónima laboral, había ido perdiendo poco a poco cuota de mercado y había registrado pérdidas económicas que hacían imposible su continuidad. Contaba con unas 30 trabajadoras. Ubicada en el polígono industrial de Aoiz, su cierre se une al de Solano, resuelto el pasado verano, y vacía aún más un polígono que aguarda con muchísimo interés la llegada de la planta de fabricación de palas eólicas de Gamesa, que dará empleo a unas 400 personas.
Junto a T.Color, cierra también Sastgor, planta situada en Caparroso y herencia de la antigua Eurovestir de Olite, cerrada también en 2001, cuando más de 160 personas perdieron su empleo. Sastgor fue asumida entonces por la familia Gorina, histórica familia de industriales catalanes del sector, que no ha conseguido levantarla. Se encuentra también en pleno proceso concursal y la plantilla (62 personas, la mayor parte mujeres) ha solicitado la rescisión de sus contratos para poder buscar empleo.
"A esta empresa -explican desee UGT, sindicato mayoritario en la empresa con dos delegados por uno de ELA- no se la lleva la evolución del sector, sino la mala planificación". Desde la Federación de Industrias Afines del sindicato se entiende que la empresa contaba con "una cartera de clientes interesante, entre los que se encontraba Cortefiel, y fabricaba productos, americanas y pantalones, de muy alta calidad".
caída general Estos cierres se suman a los de otras empresas que, como un goteo incesante, no han podido sobrevivir en un mercado competitivo y especialmente sensible a las importaciones de países con costes mucho menores. La pérdida de empleo y la reducción de los beneficios ha sido una constante en los últimos años, con una disminución asimismo en el volumen de las exportaciones, que entre enero y marzo de 2008 se redujeron un 4,8% hasta sumar seis millones de euros.
La crisis del textil no resulta, sin embargo, exclusiva de Navarra, ni mucho menos. En otras comunidades, como en Cataluña, el impacto ha resultado mucho menor y los datos de todo el país hablan por sí solos. Así, si en 2003 había unas 7.200 empresas en todo el sector, su número se reduce hasta las 5.900 en 2007. En este periodo se han perdido unos 60.000 puestos de trabajo (unos 500 en Navarra) y el valor añadido a los productos ha pasado de 5.700 a 4.900 millones. Las importaciones han crecido casi un 50%.