pamplona. El vecino de Castejón de 74 años que desapareció el viernes 1 de agosto en Andosilla, Joaquín Borque, fue localizado ayer a mediodía "con un aceptable estado de salud", según indicó el Gobierno de Navarra, en la orilla riojana del río Ebro a su paso por la localidad de Azagra por un grupo de campamento que realizaba piragüismo en la zona.
El hallazgo de Joaquín Borque se produjo cinco días después de que desapareciera. Sobre las 12.30 horas, las monitoras Edurne Vidondo Ochoa y Eva Osés Boneta se encontraban impartiendo una clase de piragüismo a un grupo de niños franceses y de Azagra que participan en un campamento cuando uno de los jóvenes vio a un hombre "en la otra orilla del río que estaba tumbado boca abajo. Nos hemos acercado a preguntarle qué tal estaba. No nos ha contestado y hemos vuelto a la Barca, donde teníamos el móvil, para llamar al 112", explicó Vidondo, quien señaló que el hallazgo se produjo por casualidad: "No sabíamos si era él la persona desaparecida". Hasta el lugar se desplazaron los bomberos de Peralta, la Policía Foral y la Guardia Civil, que se encargó de realizar las diligencias. Por la parte riojana, se desplazaron también agentes del instituto armado y una ambulancia.
desorientado El Gobierno de Navarra señaló que el desaparecido se encontraba desorientado, pero con un aceptable estado de salud, según las primeras valoraciones médicas que llevaron a cabo los equipos de emergencias desplazados.
Como consecuencia de la ubicación donde fue hallado el hombre, una barca fue la encargada de recoger a Joaquín Borque para trasladarlo hasta la orilla navarra, dado que desde allí se le podría dirigir más fácilmente a un centro médico.
Una vez rescatado de la orilla riojana del Ebro, el hombre fue trasladado al Centro de Salud de Azagra en una ambulancia. Posteriormente, y tras avisar a la familia del desaparecido sobre su localización y su estado de salud, ingresó en el Hospital Reina Sofía de Tudela donde se le realizaron diversas analíticas y estuvo varias horas en observación.
Joaquín Borque desapareció el pasado viernes 1 de agosto tras visitar a su esposa en la residencia de ancianos de Andosilla. Tras la denuncia de la familia, la Agencia Navarra de Emergencias organizó un dispositivo de búsqueda, que se prolongó durante 72 horas, centrado en el trayecto entre Andosilla, San Adrián y Calahorra y que se suspendió el martes al mediodía al no encontrar indicios razonables sobre su presencia.
Según su hijo, el hombre fue visto por última vez el viernes por la tarde en la parada de autobús de Andosilla, a dónde había acudido para tomar un autocar de vuelta a casa. Al parecer, Joaquín Borque perdió el vehículo motivo por el que pudo comenzar a andar dirección Calahorra para coger un tren que le llevara hasta Castejón, opción que ya había utilizado otras veces.
En la labores de búsqueda trabajaron coordinadamente el Servicio de Bomberos del Gobierno de Navarra, el Grupo del Perro de Salvamento, la Policía Foral, la Guardia Civil, así como voluntarios de Cruz Roja y DYA.