pamplona. "Pamplona se puede permitir regar sus jardines pero no despilfarrar. El objetivo es racionalizar el consumo de agua para que el mantenimiento sea sostenible". De esta manera justifica el director de Conservación Urbana del Ayuntamiento de Pamplona Óscar Esquíroz la situación generada ante las quejas ciudadanas por la falta de riego en las zonas verdes de la ciudad. No existe una campaña de restricción del agua sino que se trata de limitaciones "controladas" por el Ayuntamiento de Pamplona que ha llevado a la práctica un plan director de gestión de riego en Pamplona, un estudio encargado por el Ayuntamiento para optimizar el consumo de agua y optimizar la asignación de recursos humanos y de maquinaria. El estudio fue elaborado por la UTE Fronda-Tecnigral por un importe de 40.000 euros. El riego en Pamplona está totalmente automatizado en un 90% de los jardines y zonas verdes, mientras que el otro 10% es riego manual a cargo de las empresas.
La periodicidad de los riegos se mantiene, admite, como en años anteriores lo que ha cambiado este verano son las "dosis", es decir, la cantidad de agua empleada para "mejorar su rendimiento". La nueva directriz está siendo analizada "al detalle en cada zona, aplicada con uniformidad para ver cómo responden los diferentes suelos según texturas". La mejora en la gestión de este servicio también contempla la búsqueda de fuentes alternativas aprovechando la concesión del río Arga, la búsqueda de fuentes subterráneas (por ejemplo la Ciudadela o Landaben...), etcétera. Estima además que el coste anual de consumo de agua para riego ronda los 700.000 euros. "Muy pocas administraciones se plantean lo que estamos haciendo. Aquí no tenemos problemas de agua pero tenemos que mejorar la gestión y fomentar una cultura ecológica".
Durante la segunda quincena de julio y la primera de agosto las temperatura son más altas y las necesidades de riego se multiplican por cuatro. "Podemos ver las praderas en tono pardo pero eso no significa que la vegetación muera porque luego se regenera", señala Esquíroz. Desde Conservación Urbana, no obstante, ya se ha pedido un informe detallado al servicio de Jardines para conocer "las afecciones que ha habido por obras de las zonas que se han dejado de regar, la aplicación de los nuevos criterios de riego, si se han realizado los riegos manuales por parte de las empresas, etcétera".
Esquíroz reconoce, por otro lado ,que "el tema se ha agudizado con el cambio de contrata. La transmisión de empresa ha hecho retrasar una semana la siega". Remarca no obstante que la nueva empresa (Ciclo Medio Ambiente SL-Tecnigral SL) dispone de los medios necesarios. "Hay que tener en cuenta que empezó el día 1", reiteró.