Pamplona. El estadio Reyno de Navarra volvió a vivir ayer un ambiente y una fiesta espectacular, que no tuvo al final su premio con una victoria de Osasuna.
La afición local respondió al llamamiento realizado por el club y prácticamente llenó el estadio. La afluencia fue de 18.815 aficionados, la mayor entrada de toda la temporada. Desde el calentamiento y hasta el final del partido no cesaron de apoyar a su equipo y de intentar amedrentar al rival y al árbitro con sus gritos, a pesar de que la megafonía del estadio intentaba apagarlos con canciones a alto nivel. También hubo numerosas pancartas desplegadas por todo el estadio con lemas como Villar, Arminio, apaños a domicilio. Competición, manipulación ; El Reyno es rojo y vosotros aquí no sois nada ; Juntos lo lograremos ... La más espectacular de todas ellas fue la desplegada en Graderío Sur en negro y rojo dirigida al Madrid: Bienvenidos al infierno.
Objetos contra casillas En la propia acta arbitral se recoge que durante el calentamiento, los colegiados comprobaron que "en las gradas había pancartas alusivas al Presidente de la RFEF y del Comité Técnico de Árbitros, siendo retiradas de inmediato antes del inicio del partido". También se informa que en el minuto 15 de partido "fueron lanzados diferentes objetos sobre la portería que ocupaba el guardameta del Madrid, sin llegar a alcanzarle, dando las instrucciones oportunas al delegado de campo, para que por megafonía se realizaran las recomendaciones pertinentes". Al margen de estos incidentes, la afición tuvo un buen comportamiento y animó a su equipo con el habitual repertorio musical incluso hasta después de perder el partido. Los únicos lemas fuera de tono fueron contra los árbitros y los ultras del Madrid. >P.L.